Se muestran los artículos pertenecientes a Julio de 2007.
Resumen
- 01/07/2007 23:23 - Novatada Sangrienta (2004) – Brian Katkin
- 02/07/2007 19:48 - The Shadow Walkers (2005) – Mark Steven Grove
- 14/07/2007 14:33 - Viernes 13 Parte 7 – The New Blood (1988) - John Carl Buechler
- 21/07/2007 03:48 - Viernes 13 Parte 8 – Jason Vuelve…Para Siempre (1989) – Rob Hedden
Novatada Sangrienta (2004) – Brian Katkin

Yo soy uno de los afortunados que pudo vivir intensamente el boom de los videoclubs allá por los años 80. En aquella época comenzaron a aparecer por todas partes estos establecimientos en los que, por poco dinero, podías alquilar y llevarte a tu casa una cinta VHS con aquella película que tanto deseabas ver. Así, se comenzó a demandar una gran cantidad de títulos con los que poder disfrutar el cine en la comodidad del salón. Como consecuencia de esto, comenzaron a aparecer distribuidoras de segunda y tercera fila que trataban de llenar las estanterías de los videoclubs con películas de origen y calidad más que dudoso. Dicen que el tiempo pone todo en su sitio y en este caso ocurrió así. Pasada la calentura, el mercado se estabilizó y los establecimientos fueron cerrando sucesivamente quedando únicamente unos pocos más serios y profesionales. También se fue filtrando la oferta con lo que las producciones de baja estofa desaparecieron gradualmente del panorama.
Veinte años después y a raíz del éxito del formato dvd, el caso anterior se repite (nunca aprendemos) y podemos ver nuevamente las estanterías llenas de film de muy bajas pretensiones. Este es el caso que nos ocupa.
La verdad es que con la carátula que posee ya no esperaba gran cosa pero tengo que reconocer que mis expectativas sobre ella eran mayores.
La historia ya la vimos cientos de veces. Unos jóvenes universitarios deciden hacerle una novatada a los candidatos a formar parte del equipo de la universidad. A uno de ellos lo atan en el medio de un campo de maíz con un espantapájaros. En la zona existe una leyenda que dice que el espantapájaros puede volver a la vida y matar a la gente. Cuando el joven sufra un coma, como consecuencia de una bajada de azúcar, el ser cobrará vida y dará cuenta de los bromistas. Original, ¿verdad?
No sé muy bien por donde empezar. Quizás diciendo que todo en esta cinta es un despropósito. Cuenta con fallos de guión, interpretaciones patéticas, personajes planos, diálogos absurdos,…En fin, empecemos.
El asesino es el típico espantapájaros con cara a lo “Jeepers Creepers”. Se dedica a dar cuenta de la mayoría de sus víctimas por estrangulación (con lo que eso cansa) aunque con los primeros utiliza también una hoz. Es curioso el que con algunos de los personajes es especialmente sádico mientras que de otros no se preocupa mucho si ha acabado con ellos o no. Me llamó también la atención que el actor que eligieron para hacer de este matarife está algo entrado en kilos con lo que más que miedo, el personaje provoca risa.
¿Y dónde va a realizar su escabechina un espantapájaros? Pues efectivamente, en la playa. Resulta que después de dejar atado, desnudo y medio muerto en un campo a uno de los novatos, los zagales se van a organizar una fiesta a la playa. Para colmo, un amigo del “torturado”, y que es prácticamente su hermano pues se criaron juntos, después de dejarlo en un hospital todavía cerrado al público, se va junto a su chica a la playa para disfrutar también de la fiesta. Es más, se va enterando de la evolución de su amigo gracias a su novia que es la que se preocupa de llamar a su cuñado médico que asumió la responsabilidad del cuidado del paciente. Eso si que es amor filial.
Es especialmente interesante el personaje del médico. Como ya comenté, es el cuñado de la novia del protagonista. Se llevan mal ya que el le puso los cuernos a la hermana de la chica pero cuando surge el problema, ella no duda en llamarlo. De su boca podemos disfrutar de joyas como:
- No es un ataque de epilepsia. Es algo terrible.
Menudo diagnóstico médico. Además, hacia el final hay una serie de escenas con un desfibrilador que no tienen desperdicio. El buen doctor argumenta que únicamente podrá utilizarlo tres o cuatro veces ya que al no haber luz, tienen que recurrir a la batería. Pues nada, así que empieza a funcionar el aparato permite dar tropecientas descargas.
Otro personaje interesante es el del entrenador. Lo más destacado de su participación es la pelea a puño limpio con el asesino. Nada de aplicar fuego, acudir a la magia o algo por el estilo. Este hombre pretende arreglar el problema con un buen par de galletes.
La película se desarrolla fundamentalmente de noche aunque hay algunas escenas nocturnas que se nota que fueron rodadas de día. También existen un par de momentos que se producen en el exterior y de noche en los que sólo debería haber la luz de la luna en los que el iluminador nos regala la vista con una intensa claridad.
Los actores son bastante limitados aunque tampoco tienen mucho que hacer ya que sus papeles no son muy logrados. Es particularmente mala la actuación del protagonista principal que se dedica a poner caras raras cada dos por tres.
En resumen, interesa verla si quieres dedicarte a buscarle fallos. En otro caso, mejor abstenerse. No es tan mala como “Terror en el Green” (¿habrá alguna tan mala como ésa?) pero aun así da bastante pena. No aburre pero tampoco entretiene.
The Shadow Walkers (2005) – Mark Steven Grove

Últimamente parece que no tengo suerte con las películas que elijo para ver. Después de “Novatada Mortal”, le llega el turno a “The Shadow Walkers”.
“The Shadow Walkers” es una producción de zombies del año 2005 dirigida por Mark Steven Grove. Es verdad que cuando hablamos de zombies generalmente nos vamos a encontrar con una producción de serie B con poco presupuesto y por lo tanto con escasas virguerías (salvo casos como las actuales “28 Semanas Después” o “Grindhouse: Planet Terror”) pero al menos esperas que tenga algún detalle de interés que justifique, aunque sea mínimamente, su realización. Esta producción es todo lo contrario.
Un grupo de personas despiertan en unas instalaciones gubernamentales sin saber cómo llegaron allí. Se trata de los miembros de un equipo científico altamente secreto que pretende crear soldados perfectos. Dirigidos por el que jefe del proyecto deciden escapar de dicho lugar el cual está lleno de unos seres alterados genéticamente resultado de los experimentos llevados a cabo. A medida que pasa el tiempo, los protagonistas van recuperando su memoria y descubriendo su papel en dicho experimento.
Lo que podemos apreciar prácticamente desde el primer minuto es el escaso presupuesto con que contaban para su realización. Todo en ella es cutre tanto los actores, como los efectos especiales, las instalaciones donde se desarrolla,…lo cual no quita que pudiera tratarse de una producción interesante pero no es el caso.
El guión nos cuenta la típica historia de un grupo de diferentes personas encerradas en un lugar peligroso del que tienen que escapar. El principal problema es que casi no nos presenta a los personajes por lo que no sabemos muy bien por qué están allí. Esto además hace que no nos sintamos identificados con lo que les pasa y nos dé igual si los matan o no. Los diálogos tampoco es que sean para tirar cohetes ya que son los mínimos necesarios para que avance algo la historia. También posee un montón de sinsentidos. Así hay un momento en el que parece que nos indican que las luz les perjudica pero después no vuelven a comentar más el tema. De cárcel es lo del antídoto. Una de las científicas le dice al jefe de seguridad que le comente a Julie (su ex) que el TSC Beta Dos puede currarla porque “propicia la vinculación con el receptor de la membrana celular” (a mi no me preguntéis). El caso es que, hacia el final el de seguridad, que por supuesto se olvidó del mensaje, le comenta a Alice que el antídoto era algo de Beta algo y ella dice “claro, el TSC Beta Dos”. Como si hubiera dicho aspirina.
La trama se desarrolla totalmente en unas instalaciones científicas que deberían estar llenas de laboratorios y aparatos de última tecnología pero nos encontramos con que lo que vemos es una y otra vez lo que parece ser una fábrica abandonada. Lo único relacionado con los experimentos son cuatro camillas y un par de equipamientos químicos que supera con creces cualquier instituto de secundaria.
Los personajes son además de típicos totalmente patéticos. Nos encontramos con un jefe de seguridad que va de duro pero es un pringadillo, unas científicas medianamente atractivas que sabrán mucho sobre ciencia pero hablan como auténticas retrasadas, un malo de opereta de los que se ríen con mayúsculas e inclinando la cabeza hacia atrás (como Douglas Fairbanks cuando se reía en las películas mudas) y un general al que parece que le cuesta pronunciar las palabras. Por no hablar del personaje que se encuentra en la sala de cámaras que se dedica a mirar como intenta escapar el grupo.
Los zombies que son personas a las que nada más se les maquilló la cara y se les puso unas largas uñas postizas, se parecen sospechosamente a los demonios de “Demons” pero mucho más cutres. Encima, una de las bases de las películas de zombies es que nos produzca una sensación de agobio al estar rodeados los protagonistas de un gran número de estos seres. Aquí nos encontramos con uno de vez en cuando en plan “pasaba por aquí”. Casi parece más difícil encontrárselos que escapar de ellos.
Para añadirle interés a la cosa, hay unas cuantas escenas en las que el jefe de seguridad y una de las científicas (su ex) se enfrentan a los monstruos utilizando las artes marciales. Así podemos apreciar otra influencia del guionista. Las películas de mazas cutres de los ochenta. Esas grandes producciones, carne de videoclub, en las que un “maxo” se enfrentaba, con la excusa de salvar al mundo o de rescatar a alguien importante, a unos malvados a golpe de patadas y puñetazos en una fábrica abandonada. Encima, al igual que en sus homenajeadas, hay cámaras lentas que nos permitan apreciar los efectos de esa patada de media vuelta o ese codazo a la mandíbula. Tremendo. Como punto final, los meten (de relleno) unos cinco minutos finales, con la imagen en verde para que nos demos cuenta de que se desarrolla a oscuras, donde unos paisanos vestidos de ninjas se entrenan peleando entre sí.
De la interpretación de los actores no me voy a extender mucho. Parecen sacados de una telenovela barata. O actúan sin ningún interés o de forma totalmente histriónica.
Recapitulando, nos encontramos con una película serie Z, con actores malos, guión absurdo, música heavirola molesta y efectos especiales de representación de colegio. En mi época de chaval (con el VHS) pude ver muchas películas de este estilo e incluso peores pero actualmente mis gustos, sin ser un sibarita, son más exigentes y con una oferta tan amplia considero que es mejor dedicar el tiempo a otras obras más prometedoras. Yo ya no puedo hacer nada al respecto, pero vosotros si. No veáis este engendro.
Viernes 13 Parte 7 – The New Blood (1988) - John Carl Buechler

Ayer, y como era de rigor, me puse a ver la saga de “Viernes 13”. Como hace poco que había disfrutado de las primeras partes me decanté por las que me faltaban por revisionar. Así me puse a la tarea de apreciar los asesinatos del amigo Jason en la séptima, la octava y la novena, es decir, la de la chica con telequinesia, la del barco y la del Jason sin Jason.
“Viernes 13 Parte 7 – The New Blood” es quizás la parte más aburrida de toda la saga. En ella se nos cuenta como Tina, una chica que de pequeña fue responsable de la muerte de su padre, regresa a Crystal Lake junto a su madre y un doctor con el objeto de recuperarse de su trauma infantil. En verdad el buen doctor lo que quiere es estudiar los poderes telequinéticos y de premonición que ella posee. Como consecuencia de dichas habilidades, Jason será liberado y comenzará a dedicarse a lo que mejor sabe hacer este hombre, matar.
Si hacemos un poco de memoria (buf) en la anterior parte, el protagonista le había enganchado a Jason una cadena sujeta a un bloque de piedra por lo que éste quedaba atrapado en el fondo del lago. En esta entrega, y como consecuencia de los poderes de la chica, la cadena se rompe y el matarife puede escapar.
El principal problema de esta continuación es que ocurren muy pocas cosas y lo que pasa tampoco nos interesa mucho. A esto hay que añadir los importante fallos de guión como por ejemplo que la chica al principio sólo pueda utilizar sus poderes en casos de gran tensión emocional e involuntariamente mientras que al final los utiliza como y cuanto quiere. Hay que decir además, que los enfrentamientos entre ella y el asesino parecen más bien un rifirafe entre Jean Grey y Juggernaut de un cómic de La Patrulla X que de una película de terror. También es de cárcel el final que le buscaron los guionistas a esta cinta y que no cuento para que podáis apreciarla en toda su gloria. La cazalla y el procesador de textos no suelen llevarse bien.
En la casa junto a la de Tina, se encuentran un grupo de descerebrados celebrando el cumpleaños de uno de sus compañeros. Lo curioso es que el homenajeado es el primero que muere antes de llegar a la casa y nadie se preocupa demasiado de su desaparición. Su primo está un poco inquieto pero no lo suficiente para dejar de cortejar a la protagonista, coger uno de los coches e ir a buscarlo. Ya se sabe, pueden más dos tetas …
Las muertes no son nada originales y muy poco sangrientas. Hay la típica a los dos fornicadores, la de los que se bañan en bolas en el lago, la de los que se pierden por el bosque… Todo esto da una sensación de ya visto tremenda. Parece como si el bueno de Jason perdiera el gusto por matar y sólo lo hiciera por costumbre.
Por supuesto los personajes son totalmente planos algo típico en este tipo de películas pero quizás en esta especialmente. Están la chica, el chico, la guarra mala pero maciza y otros de relleno. Hay un par de personajes como el supuesto “friki” o la fea que prácticamente no llegamos a conocer. Tampoco es que importe mucho, la verdad.
En esta parte se aprecia una gran reducción de las escenas gore no sé si por orientarla a un mayor abanico de público o por falta de presupuesto. El caso es que en una serie tan trillada como ésta en ese momento, la ausencia de muertes originales y con casquería reducen significativamente el interés por la película.
En resumen, mala continuación de la fenomenal “Viernes 13” en la que no existe ya nada que nos interese. Si a una producción de este tipo que carece de buen guión, buenas actuaciones y personajes interesante le quitamos los asesinatos originales del amigo Jason, nos quedan 84 minutos de aburrimiento. Yo siempre consideré la siguiente parte como la peor pero después de una revisión seguida de ambas secuelas, esta es sin lugar a dudas LA PEOR.
Como curiosidad señalar que el personaje que es asesinado junto a su novia cuando se va a bañar al lago de noche, y cuyo cuerpo es colgado sin vida de un árbol, cae dos veces frente a un par de víctimas (primero frente a una y más tarde frente a otra distinta). Es el problema de los cuelgafáciles que no aguantan nada de peso.
Viernes 13 Parte 8 – Jason Vuelve…Para Siempre (1989) – Rob Hedden

Y siguiendo con la serie “Viernes 13” hoy le toca el turno a la octava parte y, hasta el viernes pasado, la que siempre consideré la peor de todas. Lo curioso de estas secuelas es que, hasta que no las ves seguidas, no las puedes comparar adecuadamente.
En esta, una pareja que está disfrutando en Crystal Lake de una bonita velada en un yate provocan involuntariamente el corte de un cable eléctrico que tendrá como consecuencia que Jason vuelva a la vida (por eso son tan peligrosos los enchufes). El yate, con el asesino dentro, llegará (no sabemos como) hasta un muelle donde la pareja tenía que acudir para hacer un viaje de fin de curso en un barco de mayor envergadura. De esta manera Jason se colará en la nave y comenzará su carnicería. Posteriormente, y después de muertes a cascoporro, llegarán un grupo de supervivientes y nuestro personaje hasta el puerto de Nueva York donde seguirá la persecución.
Desde luego la historia no es de lo más novedoso precisamente. En verdad lo único que hizo el guionista fue sustituir un campamento aislado por un barco en medio del mar.
Como en todas las partes, los personajes son totalmente planos. Total si los van a matar ¿para qué se van a elaborar? Hay alguno, como la chica de la guitarra, que aparece un momento y seguidamente le matan. Con lo cual no sabemos más que su nombre y que le gusta tocar la guitarra.
Los personajes fundamentales son seis. Sean, el hijo del capitán del barco y protagonista. Otro personaje importante es el Rennie (“la chica”) que es sobrina del profesor que está a cargo del viaje y que tiene un trauma por el que tiene miedo al agua. Posteriormente sabremos que fue porque de niña su tío la tiró al lago para que aprendiera a nadar por la bravas (como se hizo toda la vida) y fue atrapada durante un momento por el Jason niño. También están el tío Charles, la señorita Deusen, Julius el negro machito ochentero y un perro.
Yo siempre consideré esta película muy aburrida sin embargo tras una revisión, tengo que decir que la primera parte que se desarrolla en el barco es bastante entretenida. El problema viene cuando llegan a Nueva York. Casi toda esta parte se desarrolla en unos muelles donde aparte de los seis personajes antes comentados (y Jason, desde luego) no aparecen más que un par de pandilleros, que drogan e intentan violar a Rennie, y un policía.
Esta cinta cuenta con un buen montón de escenas que paso a comentar por absurdas y risibles.
Una es la que tiene Sean con su padre en la que se nos da a entender que posee un gran conocimiento del manejo del barco pero que cuando le manda que comience la travesía, lo único que dice es “encender motores y girar 180 grados”. Esto, lógicamente, provocará la ira del capitán. La escena se puede interpretar como una manera de indicarnos la existencia de un conflicto generacional entre un padre muy exigente y su hijo o directamente como una chapuza del guionista (interpretación por la que yo, personalmente, me inclino).
También me llamó la atención la escena en la que Rennie recuerda el porqué de su miedo al agua al ver un charco de gasolina quemándose en el suelo (curioso que en medio del mar no ocurriera el “milagro” y un charco le fuera muy buena terapia). Cuando el tío Charles se acerca a pedirle perdón Sean le pega un empujón y le dice “no se acerque a ella nunca jamás” y lo dejan a su suerte. Desde luego morirá.
Un detalle curioso se produce cuando dos chulos de poca monta secuestran a la chica para violarla. Como no se deja hacer, deciden drogarla. Lo raro es que aunque le meten un pico considerable en ningún momento posterior se le notan los efectos. Supongo que se trataba de material de mala calidad.
Más situaciones absurdas. Julius escapando de Jason se sube a la azotea de un edificio. Cuando ve que no puede escapar de él, se le encara y comienza a darle puñetazos. En una escena demasiado larga vemos como mientras Julius le pega una y otra vez (destrozándose las manos contra la máscara), Jason va retrocediendo hasta que se cansa, entonces nuestro héroe (Jason, por supuesto) le propina un trancazo que le arranca la cabeza. Nadie en su sano juicio hubiera actuado como Julius. Ni ciego de cazalla.
WARNING - SPOILER SOBRE EL FINAL DE LA PELÍCULA - WARNING
La película termina en las alcantarillas de Nueva York que, por motivos que se me escapan, van a llenar de productos tóxicos. El caso es que al final Jason como consecuencia de estos productos químicos, se transforma, al morir, en el niño normal que fue cuando se ahogó (sin deformidad ni nada). Tela.
WARNING – FIN DEL SPOILER – WARNING
Para terminar me gustaría señalar que la banda sonora es la peor de toda la serie “Viernes 13” con varias canciones cutres ochenteras y guitarreo molesto a tutiplé.
Como resumen decir que sin ser la peor de las continuaciones si que deja bastante que desear. Con una primera mitad disfrutable y otra bastante cutre y aburrida. Es curioso que siendo una película que no me gusta me enrolle tanto al comentarla. Miedo me da ponerme a opinar alguna vez de una de las clásicas.
Ya sólo me queda por hacer la crítica de “Viernes 13 Parte 9 – El Final: Jason va al Infierno” ,que espero hacer próximamente, la más curiosa de toda la saga por el cachondeo con que la hicieron.


