Se muestran los artículos pertenecientes a Abril de 2007.
Resumen
- 18/04/2007 17:17 - 976 Evil (1989) – Robert Englund
- 22/04/2007 03:01 - La Llamada de Cthulhu (2005) – Andrew Leman
- 29/04/2007 20:40 - Pesadilla Sangrienta (1989) – Leandro Luchetti
976 Evil (1989) – Robert Englund

Típica película de terror ochentero dirigida por Robert Englund, actor que se hizo famoso por interpretar a Freddy Kruegger en la serie de películas de “Pesadilla en Elm Street”.
La cinta en cuestión contiene todos los tópicos del género y trata sobre un chico de instituto llamado Hoax (Stephen Geoffreys) dominado por su religiosa madre al que un grupo de pandilleros hacen la vida imposible. El protagonista tiene como mejor amigo a su primo (el típico tipo duro de buen corazón) que se encarga de protegerlo. Al final, Hoax les dará su merecido a los malos.
El principal problema de esta película es que durante gran parte del metraje no pasa nada de interés y después, cuando comienza la acción, es todo demasiado breve y sin sorpresas. Además se nota el poco presupuesto disponible, especialmente en la escasa cantidad de personas que aparecen (prácticamente sólo los protagonistas) y en lo “cutres” que se ven los efectos especiales presentes.
Tampoco ayuda mucho al film que la historia esté formada por una gran cantidad de referencias a otras películas del género como “Carrie”, “Christine” e incluso a “Pesadilla en Elm Street”.
En cuanto a las actuaciones son bastante limitadas e histriónicas (especialmente la del protagonista) en base a un guión cuyos personajes son característicos de este tipo de historias. El bueno, la chica, el puteado y los malos. También aparecen un periodista o detective (no lo acaba de dejar claro del todo) y una profesora, ambos sin ningún protagonismo en la trama.
En resumen, interesante por ser la primera y única película dirigida por Robert Englund y para nostálgicos del cine de horror que se hacía en aquella época.Como curiosidad final señalar que el protagonista es el actor Stephen Geoffreys, conocido por su papel de amigo del protagonista en la gran “Noche de Miedo” y que posteriormente se pasó a otro tipo de género con más fluidos, el cine porno gay.
La Llamada de Cthulhu (2005) – Andrew Leman

De vez en cuando, y por casualidad, descubres pequeñas joyas poco conocidas que te hacen dudar sobre esa relación amor – odio que se experimenta cada vez más hacia el cine actual. Quererlo porque todavía algún joven director rechaza seguir una conducta ovejil y se plantea hacer algo diferente al resto de la industria. Y odiarlo por la poca repercusión que suelen tener esos magníficos intentos. Este es el caso de “La Llamada de Cthulhu”.
La historia nos cuenta como a la muerte de un profesor de la universidad de Miskatonik, los papeles que éste dejó, permiten llevar a cabo una investigación sobre el culto a unos dioses antiguos dominados por el acuático dios Cthulhu.
Como prácticamente todo el mundo puede deducir, estamos ante una historia basada en el universo ideado por la imaginación de H.P. Lovecraft. Con respecto a este escritor, me gustaría destacar dos cosas. Lo primero es que, sin negarle su influencia tanto en la literatura fantástica como en el cine, no lo considero tan grande como Poe aunque mucha gente haga este paralelismo. Así Poe es un escritor que reviso cada año mientras que Lovecraft suelo volver a acercarme a Él, cuando alguna película o serie hace referencia a su obra (desde luego este es un punto de vista totalmente subjetivo). Un segundo punto a señalar es que, aunque hay bastantes películas basadas en este autor, no existen en el séptimo arte grandes adaptaciones de sus obras. Hay que reconocer que es bastante difícil el pasar a imágenes ese universo, fundamente por la falta de descripciones que le caracterizan así como por esa sensación de angustia interna que tan bien logran transmitir sus textos. Si tuviera que decantarme por alguna señalaría (aparte de la que se comenta en este texto), “Re-Animator” de Stuart Gordon (más por la influencia que por la fidelidad) y “Necronomicon” con tres historias dirigidas por Brian Yuzna, Christophe Gans y Shusuke Kaneko.
Centrándose en la película en cuestión, lo primero que hay que destacar es que nos encontramos ante un mediometraje (tan solo dura 47 minutos), en blanco y negro y muda. Lo que en principio puede parecer un gran impedimento es, gracias a la originalidad del planteamiento y al saber hacer de su director, la principal cualidad del film. Realizada utilizando los procedimientos tecnológicos disponibles a principios del siglo XX, “La Llamada de Cthulhu” nos permite imaginar lo que debieron experimentar nuestros abuelos cuando se sentaron a ver al gran gorila King Kong o al no-muerto Nosferatu. Las referencias al expresionismo pueden apreciarse en todos sus fotogramas. Todo esto sin perjudicar para nada la esencia de la historia contada.
En cuanto a las actuaciones, es difícil, en pleno siglo XXI, dar una opinión sobre las interpretaciones mudas de unos actores. Algunos, como el protagonista, nos hacen creer que verdaderamente estamos viendo una película antigua, mientras que otros, como el capitán del barco, dan un nivel un poco más bajo.
Por señalar un par de defectos, decir que el final quizás sea un poco apresurado. Tampoco es un acierto mostrar al gran Cthulhu (aunque el stop-motion está bastante conseguido). Por último, la imagen debería de haberse “ensuciado” algo más para dar una mayor credibilidad a la antigüedad de la cinta.
En resumen, la mejor traslación a la pantalla del universo de Lovecraft.
Para terminar sólo puedo señalar: "No está muerto el que yace eternamente, y en el correr de extraños eones, hasta la misma muerte puede morir".
Pesadilla Sangrienta (1989) – Leandro Luchetti

Tengo que confesar que, cinematográficamente hablando, soy algo masoquista y que aun cuando existen claros signos de que la película no merece la pena, la acabo viendo igualmente. Éste es el caso de “Pesadilla Sangrienta”.
Para empezar es importante señalar que aunque este título se vende como de Lucio Fulci, este interesante y controvertido realizador no es el director. Se trata de la típica cinta “famoso” presenta. Así que el que espere ver ese virtuosismo tan característico de Fulci a la hora de representar ambientes oníricos la lleva clara.
El argumento gira entorno a un terapeuta que acude a una antigua mansión para tratar a su dueña la cual sufre una enfermedad que la mantiene en una silla de ruedas. Este médico percibe, gracias a unos poderes extrasensoriales que tiene (sin comentarios), la visión de una persona asesinando a otra en una zona abandonada de la vieja casa. A medida que vaya avanzando en su investigación descubrirá los secretos ocultos de los personajes que le rodean y de su pasado.
Una película que nos presenta a los 5 minutos una escena en la vemos a una joven con un abrigo de pieles puesto y cuando el protagonista le pregunta si es familiar de la dueña de la casa, lo deja caer al suelo (en la mejor tradición del porno barato) mientras dice (y podemos apreciar entonces por su vestimenta) que se trata de la criada ya nos demuestra la habilidad del guionista. Pero eso sería quedarse corto porque durante su hora y media de duración abundan las situaciones absurdas como la relación sádica entre la dueña y la criada o esas escena del protagonista haciendo tai-chi que no aportan nada a la historia así como los diálogos delirantes como “no sé lo que me está pasando pero tengo ganas de amar”.
El director no tiene ni idea de qué hacer con la cámara por lo que, o la mueve de un lado y a otro sin sentido, o la deja fija en planos raros y muy forzados. Así vemos escenas como la llegada inicial del doctor a la casa en las que, a pesar de apreciarse que la sala en la que toman el té la dueña y su amiga periodista es grande, los tres personajes están sentados en una esquina de la habitación. Ridícula también es la escena en la que el protagonista se ve atacado en las escaleras por el cadáver en silla de ruedas. Aquí se juntan una mala dirección con una patética actuación. En teoría ante verse arrollado por esa silla de ruedas, la aparta de un golpe pero en verdad se aprecia que agarra la silla y, tomándose su tiempo para ello, la empuja escaleras abajo.
En cuanto a la actuación de los actores, parecen salidos de una película erótica de los 80. Al protagonista, que más que médico parece un curandero, le ponen unas gafas y un bigotito para intentar darle una imagen de sabiduría cosa que no logran. En cuanto a su interpretación se reduce a poner caras de ido y gritarle a la gente. Especialmente detestable es la actuación del alcohólico que es de risa. Ese hombre o nunca se emborrachó o nunca vio a nadie en este estado ya que no hace más que gritar, reír como un poseso y abrir los ojos tirando botellas a la pared en cualquier escena de las que sale. Ni en un cortometraje amateur se ve una calidad tan baja. La dueña de la casa, su prima, su amiga periodista así como la criada, son actores de segunda o tercera fila que tampoco lucen nada. Señalar que aunque parezcan sacados de una película erótica, los desnudos son muy escasos y tampoco es que fueran demasiado deseables (quizás el de la criada hubiera estado interesante).
Tengo que señalar que me llamó la atención la fealdad de las localizaciones y decorados donde se rodó este engendro. Todo da la de descuidado y feo. Las habitaciones que componen la mansión parecen como si fueran de una casa abandonada y le metieran un par de muebles para poder darle algo de vida durante el rodaje. Si se tratara de otra película podría llegar a pensar que está hecho a posta para dar más sensación de historia de fantasma pero en este caso creo que es más fruto de la escasez de capital que de otra cosa.
Por último señalar que cuenta con un par de escenas gore que sin ser nada del otro mundo están conseguidas siendo lo mejor de la cinta. Tampoco está del todo mal la banda sonora que recuerda en muchas ocasiones a las de los I Goblin del maestro Argento.
En resumen, no recomendaría a nadie seriamente esta película ya que como comenté antes tiene una gran cantidad de defectos. No obstante, yo me lo pasé muy bien viendo las abundantes estupideces y fallos de la película. Es de las que te provocan la risa y pienso que sería interesante para ver con el grupo de amigos y un cargamento abundante de cervezas.

