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Americanas

The Boogens (1982) – James L. Conway

The Boogens (1982) – James L. Conway

En los 80 se hicieron infinidad de películas de género que contaban con más o menos presupuesto y que tuvieron más o menos fama, esta es una de las más desconocidas.

La cinta nos cuenta la historia de una mina de plata que cerró a principios del siglo XX tras un derrumbe en el que fallecieron varios mineros, y que vuelve a abrir 70 años después provocando la salida de un grupo de bestias asesinas.

La cinta empieza bien. No obstante, después de un inicio interesante, la película va perdiendo fuelle rápidamente.

Como toda buena producción de este tipo, los acontecimientos se desarrollan en un pequeño pueblo americano de los de “aquí nunca pasa nada”. Los personajes son los típicos: las dos parejas de protagonistas, los encargados de la mina, el minero loco vigilante...

El guión adolece de diálogos insustanciales, que no aportan nada a la historia, que parecen de relleno. Hay algún personaje vacío como la dueña de la casa o el minero que nos cuenta la historia de la mina (que ya sabíamos de la investigación anterior de una de la protagonistas) y que poco más hace.

El principal problema, a todos los niveles, es la falta de presupuesto. Así, todo se ve muy escaso. Desde los protagonistas (los justos), pasando por los efectos especiales (ya hablaré después de “los malos”) hasta los lugares donde se desarrolla la acción.

Las muertes son escasas y tardan en llegar, y el aporte sangriento es muy reducido para aquella época.

Los ataques de los monstruos se ven, casi hasta el final, en primera persona y hubiera sido mejor que siguieran así, ya que cuando aparecen vemos que se tratan de marionetas muy cutres. Una versión del clásico calcetín con ojos pero hecho en plástico y con unos tentáculos (vale la pena verla por lo que te ríes cuando salen).

Por último me gustaría señalar un detalle que considero como fallo técnico aunque, como no soy un experto en el uso de dinamita, no puedo asegurarlo. Hacia el final, el minero lanza a una laguna, donde se encuentran los seres, un cartucho de dinamita que cae en el agua y poco después estalla. ¿La mecha sigue encendida pese a haberse mojado?

En resumen peliculilla, próxima al formato televisivo, que, aunque entretiene, no aporta nada especial. Se deja ver pero sin más. Para un domingo de resaca (¡anda, si fue cuando la vi!).


PUNTUACIÓN FINAL: 5


TUBO DE LA PELÍCULA


 

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Robocop (1987) – Paul Verhoeven

Robocop (1987) – Paul Verhoeven

Parece mentira lo bien que se conservan algunas películas antiguas. Me tiene ocurrido bastantes veces que, al revisionar alguno de mis clásicos de juventud, me llevo una decepción al ver lo cutre y desfasada que se quedó. Casi siempre pasa con películas hechas aprovechando las modas del momento. Esto no quiere decir que sean malas, si no que no superan bien el paso del tiempo. Por poner algún ejemplo podemos hablar de “Jóvenes Ocultos” o “Los Ghoonies” .

En el caso que no ocupa, el tiempo la mantiene bastante bien. Recuerdo que fue una de esas películas que fui a ver al cine con un amigo sin que ninguno de los dos supiéramos de qué iba. Decidimos verla porque el cartel “molaba un montón”. Salimos totalmente alucinados de lo bien hecha y de lo bestia que era. De aquella no conocía nada de este director holandés y su arte.

Posteriormente, y cuando con la edad ya conocía perfectamente a Paul Verhoeven, pude comprobar cómo su cine sigue unas pautas comunes. Todos sus personajes son de una moral bastante dudosa, historias totalmente exageradas y con mucha crítica social y violencia, mucha violencia.

“Robocop” fue su primera película en EEUU y, desde mi modesta opinión, la mejor. Con esto no quiero decir que “Desafío Total” o “Starship Troopers” , por ejemplo, sean malas, pero es que esta es perfecta.

Para quien no sepa de qué va, comentar que esta película nos cuenta la historia de Alex Murphy (Peter Weller), un policía de un Detroit futuro, caracterizado por unos enormes índices de delincuencia, que acaba de incorporarse a su nueva comisaría. Allí compartirá patrulla con una compañera llamada Anne Lewis (Nancy Allen). Durante la persecución de unos peligrosos maleantes, es asesinado y su cuerpo utilizado por la OCP, una gran compañía encargada entre otras cosas de la gestión del servicio policial, para crear un superpolicía, Robocop. En principio todo va bien pero poco a poco empieza a recuperar parte de sus recuerdos, supuestamente borrados, por lo que tratará de detener a aquellos que lo asesinaron.

Hablar de esta película supone comentar, al mismo tiempo, “Desafío Total” , ya que, siendo bastante diferentes, tienen un conjunto de puntos similares.

Durante todo el metraje, casi no hay respiro en la acción. Lo justo para presentarnos a los diferentes personajes y poco más. Llama la atención que todos los miembros de la OCP (salvo quizás el presidente) son auténticos bastardos que venderían a su abuela por mejorar en la empresa. Es especialmente repulsivo el interpretado por Miguel Ferrer, prototipo de los trepas tan abundantes en los 80 (¿y aún ahora?) aunque el interpretado por Ronny Cox (y malo supremo de la función) no le tiene nada que envidiar (y que realiza un papel similar al que desarrollaría en “Desafío Total”). Se nota la poca confianza que el director tiene en las grandes empresas y sus intereses.

Como toda buena película de acción, hace falta un grupo de psicóticos encargados de los trabajos sucios. Dirigidos por Clarence Boddicker (Kurtwood Smith), un psicópata total. Personaje similar a este volveríamos a verlo en “Desafío Total” pero esta vez interpretado magistralmente por el gran Michael Ironside (uno de los mejores malos de la historia). Curiosamente caen mejor estos malos que los que forman parte de la OCP quizás porque con estos sabes contra quién te enfrentas mientras que los otros son más sibilinos.

Una diferencia importante entre esta película y la posterior de Verhoeven radica en que aquí los dos personajes principales sí que son totalmente decentes en contraposición al interpretado por Arnnie, de moral más ambigua. Tanto Peter Weller como Nancy Allen hacen unos papeles perfectos y totalmente creíbles (dentro del género en que nos movemos).

Los efectos especiales de Rob Bottin son fabulosos. El robot contra el que se enfrenta en un par de ocasiones Robocop, (fruto también de la OCP) se mueve en una logradísima stopmotion. Hay una gran cantidad de explosiones, como la de la gasolinera, y tiroteos muy conseguidos. También hay unas cuantas escenas gore, como el asesinato de Murphy (impresionante cuando le revientan el brazo) o el malo disolviéndose como consecuencia de los productos químicos, perfectas.

La banda sonora, de Basil Poledouris es muy épica con cierto parecido a su anterior trabajo en las dos partes de Conan. A señalar también los sonidos que producen los robots al moverse que quedan perfectos.

En resumen, nos encontramos ante una de las mejores películas de acción de los 80. Grandes interpretaciones, guión elaborado, música muy lograda y pegadiza y con acción a cascoporro. Si alguien no la vio, debería verla sin perder más tiempo y el que ya la disfrutó, nunca es tarde para echarle una revisión.

PUNTUACIÓN FINAL: 9

Tubo de la película


Pirates of Ghost Island (2007) – Mitch Toles

Pirates of Ghost Island (2007) – Mitch Toles

Generalmente el público suele escapar como alma que lleva el diablo, de las pequeñas producciones. No hablo de las series B sino de esas producciones realizadas por varios amigos con cuatro duros. El problema de estas películas es que no disponen de un director famoso, ni de actores conocidos ni, desde luego, de grandes efectos especiales con los que impresionar a los espectadores. No obstante, algunas pueden presumir de contar con guiones solventes que permiten que su visionado sea muy disfrutable. No obstante esto sólo ocurre en unos pocos casos y “Pirates of Ghost Island” no es uno de ellos.

Esta cinta nos intenta contar la historia de un grupo de jóvenes que tras haber acabado sus estudios deciden hacer un crucero (que nunca se llega a ver). Extrañamente, y sin que nos lo aclaren adecuadamente en ningún momento, aparecen en la playa de una isla desierta en la que habitan una serie de fantasmas (fundamentalmente de piratas) como consecuencia de una vieja maldición.

Hasta aquí puedo contar de la historia porque el resto es totalmente confuso. Parece ser que una de las protagonistas es la reencarnación de la novia del capitán pirata que quiere acabar con sus vidas, y de vez en cuando pasa de ser Sarah, la chica actual, a Liza, la terrible pirata.

Todo es muy absurdo y sin sentido en la película. Los diálogos son muy abundantes y aburridos aunque no aportan nada a la historia. Explicaron un montón de veces el porqué de que aparezcan los fantasmas de los piratas pero cada vez hablaban de cosas diferentes con lo cual no había manera de aclararse. También aparecen otros fantasmas como el de un conquistador español, un japonés de las 2ª Guerra Mundial o un marinero americano entre otros. Estos personajes son totalmente absurdos, especialmente ridículo es el japonés ya que canta a la legua que se trata de un hombre blanco con una cinta en la cabeza para disimular.

Los actores son malísimos sobreactuando todo el tiempo y sin saber muy bien qué hacer ni dónde ponerse en cada escena. Especialmente horrible es la interpretación de una rubia que se pasa todo el tiempo en bikini y que parece que tiene algún tipo de deficiencia mental (ahora eso si, no está mal de todo).

Los efectos especiales son ínfimos. Unas luces azules indicando cambios de dimensión (o algo así) y pintura roja en grandes cantidades.

Las muertes son sin sentido y poco imaginativas. Al primero en morir le lanza un nativo un dardo con una cerbatana y cuando se gira tiene más de cuatro enganchadas en la cara que acaban con su vida con una abundante ración de sangre. Exagerado totalmente. Otro especialmente gracioso es el que mata el japonés ya que lo ve venir con la catana en la mano con gesto agresivo y el chaval no hace nada, simplemente se queda mirando como se acerca y le pega el tajo. Por cierto, que después de alguna muerte los que quedan hacen chistes sin gracia y totalmente fuera de lugar.

En resumen, bodrio propio de fiesta de fin de curso con mal guión, pésimas actuaciones, muertes tontas y encima salen mujeres que no enseñan nada. Es decir, verla es perder el tiempo. Parece mentira que haya gente que invierta dinero en estas cosas.

Silent Hill (2006) - Christophe Gans

Silent Hill (2006) - Christophe Gans

Tengo un amigo que varias veces me comentó que siempre opinaba sobre películas que no me gustaban. Bien, eso no es del todo cierto. Es verdad que me da bastante pereza escribir sobre los grandes títulos del género (más que nada porque están más que analizadas en miles de sitios y por mejores críticos que un servidor) pero si comento películas malas es, fundamentalmente, porque son las que me cuadra ver. Pues para darle la contraria, hoy voy a hablar de un título que me encantó, “Silent Hill”.

Con respecto a esta película mi opinión puede que no sea objetiva al 100% (¿Cuál lo es?) ya que soy un fanático de los videojuegos en los que se basa. Haciendo un poco de memoria he de decir que “Silent Hill” fue el primer juego que probé (y pude terminar) cuando me compré la PlayStation. Este título aunaba un conjunto de grandes cualidades que lo convirtieron en un clásico: una interesante trama, unos monstruos aterradores, unos personajes atrayentes, esa niebla perpetua que le proporcionaba un aura de irrealidad (más tarde me enteré que se había hecho porque la consola no podía mover fluidamente sus gráficos sin ella) y, sobretodo, la impresionante banda sonora. En resumen, me encantó.

Tras esta llegaron 3 partes más para la siguiente consola de Sony (y otras plataformas) las cuales también me acabé  (bueno, la cuarta parte no porque traiciona bastante el espíritu de la serie). Actualmente estoy, en el poco tiempo libre del que dispongo, con la precuela para PSP.

La película nos cuenta la historia de una pareja cuya hija adoptada Sharon, es sonámbula. La niña se levanta por la noche y anda sin rumbo mientras va gritando el nombre de Silent Hill. Éste, hace referencia a un pueblo que fue abandonado en el año 1974 tras un incendio que acabó con la mayoría de la población. Rose, la madre, harta de la situación en la que se encuentra la niña, decide dirigirse a dicha población, sin comentarle nada a su marido que no está a favor de ello, para averiguar por qué lo nombra.

Al parar en una gasolinera, el comportamiento raro de la cría llama la atención de Cybil, una policía de carretera. Ésta posteriormente decide seguirles y darle el alto. Cuando paran y la agente de la ley se baja de su moto, Rose aprovecha para arrancar el coche y darse a la fuga. Poco antes de llegar a Silent Hill se le cruza una niña frente al coche y, como consecuencia de ello, tiene un accidente en el que queda inconsciente. Al volver en si, su hija ha desaparecido. Junto a la agente de policía que la había estado persiguiendo, se internará en el pueblo para encontrar a Sharon.

Aunque nos encontramos ante una producción que dura 2 horas, no se hace para nada pesada. La historia está muy bien desarrollada, manteniendo el interés en todo momento. El guión esta lleno de interrogantes en cadena. Así, a medida se van resolviendo unos, surgen otros nuevos. ¿Dónde está la niña? ¿Qué relación tiene con el pueblo? ¿Cuál es el misterio de éste? ¿Dónde y por qué suena cada poco una sirena? Está claro que para la gente que como yo ya lo disfrutó en su versión videojuego, se perderá parte del encanto que supone ir descubriendo estos misterios pero para los demás será un auténtico placer. Me imagino que será más o menos lo mismo que experimenté yo cuando vi por primera vez la gran “Muertos y Enterrados”.

La ambientación es calcada a la de su referente consolero. Destaca tanto la dimensión “normal” del pueblo con la niebla continua y esa ceniza que cae como si se tratara de copos de nieve, como las paredes sangrantes y los seres que pueblan la dimensión paralela. Se nota en toda ella el especial cuidado puesto en todos los detalles.

El director es Christophe Gans, conocido por “El Pacto de los Lobos”, “Crying Freeman” así como por “Necronomicon” película compuesta por tres historias siendo la suya, la mejor. Tratándose de Gans sabemos que nos encontramos ante una persona que cuida muy mucho el aspecto visual de sus producciones. Esta vez no iba a ser una excepción. Todas las escenas están muy estudiadas tratando de trasladar la colocación de las cámaras utilizada en los juegos. 

Los actores bordan sus papeles. Destaca el personaje de Christabella, la líder del grupo de supervivientes, así como la niña (cuando interpreta el personaje de Alessa, da verdadero respeto). Quizás los que menos sobresalen, en general, son los papeles masculinos tanto el del policía como el del marido pero claro, nos encontramos ante una película centrada en mujeres (la líder, la madre, la niña, la policía,...) que son los personajes principales de la historia.

La banda sonora es realmente aterradora y sobretodo, desasosegante. Al mismo tiempo en determinados momentos tiene piezas verdaderamente bellas.

No obstante también tiene algunos pequeños defectos. Los primeros 15 minutos son calcados a los de la primera parte de la versión de consola sustituyendo al protagonista principal que era un hombre, por una mujer. Esto no es del todo malo pero podrían haber elaborado algo que fuera original y no copiar todo ese principio. Tampoco me acaba de gustar la fotografía que es demasiado clara en contraposición con lo sucia que es en la versión jugable.

En resumen, es difícil opinar “desde fuera” sobre algo que te encanta en cualquiera de sus formas. Para mí, además de ser la mejor adaptación de un videojuego al formato cinematográfico, es una gran película de terror que creo que se convertirá con los años, en un auténtico clásico. Se habla de que el año que viene se rodará una segunda parte. Esperemos que si no mejor, por lo menos mantenga la calidad de ésta. Totalmente recomendable.  

 

Trailer película  

The Other Side (2006) – Gregg Bishop

The Other Side (2006) – Gregg Bishop

En el género de terror es cada vez más difícil ver algo que nos mantenga pegados a la pantalla. Nos encontramos, la mayoría de las veces, con fórmulas vistas mil y una veces que, en ocasiones, tratan de hacerse pasar por novedosas añadiéndoles un poco más de casquería o movimientos de cámara de estilo video clip. Por lo tanto es agradable encontrar cada cierto tiempo propuestas que sin contar con muchos medios (algo ya clásico en este tipo de cine) entretienen y dan algo de aire fresco. “The Other Side” es un caso de estos.

La historia nos cuenta como Samuel North, un estudiante universitario, regresa a casa después de acabar sus estudios. Allí le espera su novia Hanna que trabaja de camarera en una cafetería. Para el reencuentro acuerdan una zona que es especial para ellos en el bosque junto a un lago. Samuel llega al lugar de la cita y prepara todo para celebrar una velada inolvidable. Pasa el tiempo, se hace de noche y Hanna aún no ha llegado. Entonces aparece una furgoneta que mata al protagonista lanzándolo con su coche al río. Éste va a parar al infierno pero logra escapar de tan tétrico lugar gracias a la colaboración de un grupo de personas que también se encuentran allí. Al volver a la vida intentará resolver la desaparición de su novia mientras escapa de la policía que lo considera sospechoso y de un trío de enviados del infierno que tratan de devolver, a tiro limpio, a los fugados.

El guión mezcla acertadamente la acción, en los enfrentamientos con los perseguidores, con la intriga de la desaparición de la novia. No es que aporte nada original pero si que mantiene nuestro interés tanto por la resolución del misterio como por la persecución de los enviados infernales. Los diálogos a veces pecan de simples e incluso estúpidos pero en una producción de este tipo es totalmente perdonable.

Cuando hablo de producción de este tipo me refiero a películas de muy bajo presupuesto. El que espere ver una mezcla de “Matrix” con “Seven” lo lleva claro ya que estamos hablando de un capital de 15.000 $. La película aprovecha bastante bien el presupuesto que tiene pero eso no quita para que se note, durante todo el visionado, su precariedad de medios.

Como puntos fuertes, destacan sobretodo las escenas de acción que están muy bien coreografiadas y se ven creíbles. Los efectos especiales se reducen a maquillajes y un par de escenas con uno de los perseguidores transformado en parca lo que no es un impedimento para que nos creamos la historia. También llama la atención la parte que se desarrollada en el infierno que en vez de tratarse de escenas hechas por ordenador (tan habituales en las pequeñas producciones), consiste en un conjunto de imágenes y coreografías de actores totalmente desasosegantes.

Quizás el mayor fallo que encontramos en esta producción radique en la interpretación de los actores, especialmente los protagonistas. Él está todo el rato poniendo cara de que le comentan algo muy importante que no puede olvidar y ella a sonreír como si fuera tonta. Tampoco es nada tan grave como para estropear la diversión.

En resumen, interesante película que, si dejamos a un lado nuestros deseos de espectacularidad, disfrutaremos enormemente. Si hubiera tenido un presupuesto mucho más amplio sería un auténtico éxito de taquilla, así, gracias si se llega a distribuir en los videoclubs. Recomendable. Absténganse los consumidores de Blockbusters.    

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BloodRayne 2: Deliverance (2007) – Uwe Boll

BloodRayne 2: Deliverance (2007) – Uwe Boll

Lo de este hombre es tremendo. Si la mayoría de directores generalmente van mejorando y adquiriendo un estilo propio a medida que realizan sus distintas producciones, este va para atrás como los cangrejos. No es que “BloodRayne” fuera un prodigio de virtud (¡qué coño! era mala) pero esta segunda parte la supera con creces.

El guión (si es que lo hay) nos cuenta como una noche llega al pueblo de Deliverance, Billy el Niño (que es un vampiro muy malo) junto a un grupo de siervos también vampiros. Rápidamente se hacen con el control del lugar secuestrando a los niños de los habitantes (¿por eso le llamarían Billy el Niño?) mientras esperan que llegue la línea ferroviaria para poder difundir su poder por todo el país.  

Aquí ya no vamos a encontrar casi ninguna cara conocida. Quizás el más representativo es Michael Paré, un actor bastante frecuente en las películas de acción de serie B de los 80 y 90. También podemos señalar al actor que interpreta a Billy, Zack Ward, un rostro muy frecuente en series de televisión y que yo recordaba por interpretar a Nicholai Ginovaeff en “Resident Evil: Apocalipsis”.

La historia no tiene ni pies ni cabeza. Se trata de una película de vaqueros típica en la que se metió con calzador el asunto de los vampiros. Podría perfectamente haberse hecho con personas normales ya que en resumen el esquema sería: malo atemoriza pueblo - bueno intenta liberarlo pero le dan pal pelo - bueno recluta unos pistoleros para que lo ayuden – buenos acaban con los malos.

Lo del grupo de los buenos tiene mucha gracia ya que se trata de pistoleros que reclutan por el famoso sistema de:

-          ¿te vienes a matar vampiros?

-          Venga, voy. 

Así se juntan los cuatro justicieros: Rayne, Patt Garrett (el Paré), un clérigo timador y un asesino cochambroso.

Por cierto que los dos últimos serán muy asesinos y todo lo que quieras pero la pelea final a tiros se la pasan los dos juntos para todos lo lados como si estuvieran acojonados y no quisieran separarse. Por lo menos tienen la ventaja de que disparan bien ya que el grupo de los malos no da una ni de chiripa. Parece que utilizan escopetas de feria.

Más cosas a destacar de la pelea final, es que la que tendría que ser la protagonista, Rayne, se la pasa agarrando una puñetera soga para que no sean ahorcados unos niños.

Hay una escena en la que el clérigo y el cochambroso entran en un pajar y se encuentran a un grupo de vampiros malos, que es de cárcel. Ya no es que sean unos 20 vampiros contra 2 pistoleros, ni que los malos estén en una posición ventajosa (encima de ellos y por la espalda) sino que para más delito, los están apuntando CON UNA AMETRALLADORA A UNOS 5 METROS COMO MUCHO. Por supuesto no acabarán con los dos. 

Podría decir muchísimas cosas que no tienen sentido pero no me quiero extender demasiado ya que la cosa no lo merece.

Las interpretaciones son penosas especialmente la que realiza Natassia Malthe que es una actriz pésima y encima mal preparada físicamente. Cuando hay alguna escena de pelea (que son contadas) se mueve con una gran torpeza, dando patadas como haría cualquiera de nosotros con dos copas de más. Las espadas tampoco es que las utilice muy profesionalmente y me recordaba el consejo que me daba mi madre cuando era más joven y me ponía a hacer el tonto con un cuchillo: “deja eso que te vas a lastimar”.

En resumen, pésima película muy por debajo a la calidad a la que nos tiene acostumbrados el Sr. Boll (imaginaos cómo será). Todo se ve muy cutre y limitado, los actores son de tercera, los efectos especiales bastante burdos (los vampiros al morir se ponen azules cuan pitufo) y la historia tonta y con gran cantidad de sinsentidos. Para colmo, y echándole un par, hace una especie de homenaje-plagio a las películas de Leone mediante el famoso método “copy-paste”, con duelos acompañados de musiquilla cutre imitando las grandes bandas sonoras de Morricone.

Como curiosidad señalar que en la escena en la que los 4 magníficos cabalgan rumbo a Deliverance, se ven, junto a las pezuñas de los caballos, marcas de neumáticos. Todo un figura Uwe.

No la veáis, salvo si sois unos auténticos masoquistas. Mañana tengo dentista y si me dan a escoger entre sufrir en el asiento del especialista con sus curetas o en la butaca de mi casa con esta película, pues bienvenido seas doctor.

 

Trailer película  

Cookers Peligrosa Adicción (2001) – Dan Mintz

Cookers Peligrosa Adicción (2001) – Dan Mintz

Bueno, después de más de 10 días de sufrimiento como consecuencia de un gripazo de los de órdago, vuelvo a continuar con mis críticas a las películas del género.

Es curioso que esta película se distribuya ahora en España ya que se trata de una producción del año 2001. Generalmente esto ocurre con el cine asiático de género del que nos llegan producciones con varios años de retraso pero no con el americano. En cualquier caso, bienvenido sea todo producto con algo de calidad.

La historia trata sobre un par de yonkis, Héctor y Dorena, que tras robar un importante alijo de drogas a unos mafiosos se esconden en una casa abandonada en medio del campo. Allí permanecerán hasta que tengan preparado adecuadamente para la venta todo lo sustraído. Mientras realizan el trabajo, les proporciona los suministros Merle, un amigo de la juventud de Héctor. A medida que transcurre el tiempo y como consecuencia del abuso de drogas y la falta de sueño, comenzarán a experimentar una serie de sucesos y visiones extraños ¿o es que la casa oculta algo más?

Cookers es la única película dirigida por Dan Mintz y es una pena por que la verdad es que apuntaba maneras. Hay directores que por mucho que destrocen guiones o no tengan ni pajotera idea de dirigir les siguen lloviendo los encargos. En cambio, otros con más habilidad para el cine son apartados sin contemplación. A veces me pregunto que pasará por la mente de los productores.

A la hora de opinar sobre “Cookers” hay que tener en cuenta que nos encontramos con una producción de muy escaso presupuesto. Así al no contar con tantos medios hay que ser más comprensibles con determinados aspectos que con más posibilidades se considerarían fallos.

El guión es interesante, aunque en determinados momentos se frena demasiado dando lugar a momentos algo pesados debido a que no pasa nada. También está un poco hinchado con el objeto de añadir minutos innecesarios al metraje.

La acción se desarrolla en unas pocas habitaciones de la casa que no difieren mucho unas de otras. Esto nos permite apreciar la sensación de claustrofobia que van sufriendo progresivamente los protagonistas. Esa sensación de encierro se acrecienta además por la obsesión de Héctor de que nadie los vea desde fuera con lo que decide cegar todas las ventanas. Así, en esa casa se vive en una noche perpetua.

Desde el principio nos damos cuenta de que se trata de tres perdedores cuyo futuro aunque incierto no es muy halagüeño. La relación entre ellos va evolucionando a medida que transcurre la película. Al principio vemos una relación de amistad y colaboración entre los tres personajes sentimientos que se transforman en desconfianza y envidia al final.

La interpretación de los tres actores es magistral. Destaca especialmente Brad Hunt que interpreta a Héctor ya que tanto su aspecto físico como por su comportamiento nos hacen creíble desde el principio su papel. Además la transformación que sufre su personaje hacia los demás, conforme avanza la historia, está muy conseguida. Los otros actores, Cyia Batten y Patrick MaGaw también cumplen con sus actuaciones.

Los problemas más grandes que tiene este film se derivan, como ya comenté antes, de la falta de fondos. Así, los decorados son muy simples y los efectos especiales muy limitados y escasos.

En resumen, estamos ante una buena película que con un guión un poco más pulido y un mayor despliegue económico hubiera sido una gran película. Aun así es muy recomendable de ver.

 

Trailer de la película

 

 

La Llamada de Cthulhu (2005) – Andrew Leman

La Llamada de Cthulhu (2005) – Andrew Leman

De vez en cuando, y por casualidad, descubres pequeñas joyas poco conocidas que te hacen dudar sobre esa relación amor – odio que se experimenta cada vez más hacia el cine actual. Quererlo porque todavía algún joven director rechaza seguir una conducta ovejil y se plantea hacer algo diferente al resto de la industria. Y odiarlo por la poca repercusión que suelen tener esos magníficos intentos. Este es el caso de “La Llamada de Cthulhu”.

La historia nos cuenta como a la muerte de un profesor de la universidad de Miskatonik, los papeles que éste dejó, permiten llevar a cabo una investigación sobre el culto a unos dioses antiguos dominados por el acuático dios Cthulhu.

Como prácticamente todo el mundo puede deducir, estamos ante una historia basada en el universo ideado por la imaginación de H.P. Lovecraft. Con respecto a este escritor, me gustaría destacar dos cosas. Lo primero es que, sin negarle su influencia tanto en la literatura fantástica como en el cine, no lo considero tan grande como Poe aunque mucha gente haga este paralelismo. Así Poe es un escritor que reviso cada año mientras que Lovecraft suelo volver a acercarme a Él, cuando alguna película o serie hace referencia a su obra (desde luego este es un punto de vista totalmente subjetivo). Un segundo punto a señalar es que, aunque hay bastantes películas basadas en este autor, no existen en el séptimo arte grandes adaptaciones de sus obras. Hay que reconocer que es bastante difícil el pasar a imágenes ese universo, fundamente por la falta de descripciones que le caracterizan así como por esa sensación de angustia interna que tan bien logran transmitir sus textos. Si tuviera que decantarme por alguna señalaría (aparte de la que se comenta en este texto), “Re-Animator” de Stuart Gordon (más por la influencia que por la fidelidad) y “Necronomicon” con tres historias dirigidas por Brian Yuzna, Christophe Gans y Shusuke Kaneko.

Centrándose en la película en cuestión, lo primero que hay que destacar es que nos encontramos ante un mediometraje (tan solo dura 47 minutos), en blanco y negro y muda. Lo que en principio puede parecer un gran impedimento es, gracias a la originalidad del planteamiento y al saber hacer de su director, la principal cualidad del film. Realizada utilizando los procedimientos tecnológicos disponibles a principios del siglo XX, “La Llamada de Cthulhu” nos permite imaginar lo que debieron experimentar nuestros abuelos cuando se sentaron a ver al gran gorila King Kong o al no-muerto Nosferatu. Las referencias al expresionismo pueden apreciarse en todos sus fotogramas. Todo esto sin perjudicar para nada la esencia de la historia contada.

En cuanto a las actuaciones, es difícil, en pleno siglo XXI, dar una opinión sobre las interpretaciones mudas de unos actores. Algunos, como el protagonista, nos hacen creer que verdaderamente estamos viendo una película antigua, mientras que otros, como el capitán del barco, dan un nivel un poco más bajo.

Por señalar un par de defectos, decir que el final quizás sea un poco apresurado. Tampoco es un acierto mostrar al gran Cthulhu (aunque el stop-motion está bastante conseguido). Por último, la imagen debería de haberse “ensuciado” algo más para dar una mayor credibilidad a la antigüedad de la cinta.

En resumen, la mejor traslación a la pantalla del universo de Lovecraft.

Para terminar sólo puedo señalar: "No está muerto el que yace eternamente, y en el correr de extraños eones, hasta la misma muerte puede morir".

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