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Knock Knock (2007) – Joseph Ariola

Soy de los que se pueden ver cualquier película que consista en la enésima versión de asesino con máscara pero siempre que aporte algo (aunque sea mínimo). Esta producción no lo hace.
La historia nos cuenta como un asesino, de gran fuerza y tamaño, con una máscara que simula una quemadura (y que parece el hermano gemelo del cara cuero), va dando cuenta de un grupo de ¿chavales? de un instituto. Los crímenes serán investigados por el abuelo de una de las protagonistas, antiguo policía, y por una detective con pintas de putón verbenero. Todo está relacionado con un suceso del pasado.
Poco podemos decir de esta película. Lo que cuenta lo hemos visto miles de veces desde “La Noche de Halloween”. Aquí nos encontramos con una especie de vengador que vuelve del pasado para ajustar cuentas.
Lo primero a señalar es que todo en esta película se ve bastante limitado. El guión es muy simplón y con personajes especialmente planos (incluso para este tipo de películas). Los chavales sólo están en la historia para ser asesinados. El problema es que al principio nos presenta un grupo de jóvenes, y después no sé si es para rellenar metraje o qué, pero empiezan a morir otros que no sabemos quiénes son.
El asesino aparece y desaparece como por arte de magia (algo típico en este subgénero) pero aquí está mal realizado. Así, hay un momento en que se le aparece a la protagonista enfrente mientras recorren un camino de noche. Cuando llama a su novio y amigos, que están haciendo el tonto un poco más adelante con un balón, el asesino ya no está. Continúan entonces su camino pero cuando llevan recorridos no más de 2 metros, se ve la sombra del matarife. Es imposible que se aprecie su sombra, como ocurre, y que ellos mirando hacia atrás, no lo vean.
Colaborando con ese vengador, está un joven con una discapacidad mental que el guionista trata, inútilmente, de hacernos creer que es el asesino. No es que yo me fije mucho en los detalles cuando veo el típico producto de “killer on the loose”, pero es que el pelo es completamente distinto.
Ni que decir tiene que los diálogos son de juzgado de guardia especialmente los que se producen entre el viejo policía y la detective. Puras perlas del lenguaje, vamos.
Las actuaciones son horrorosas y no hay ningún actor que se salve de la quema. Tremebunda y destacable por encima de los demás (en cuanto a incompetencia) la de la agente de la ley. Parece todo el rato que no sabe dónde ponerse ni cómo comportarse y cuando habla…
Lo único destacable son las muertes que, sin ser de las de tirar cohetes, cumplen (exceptuando la del skate que es especialmente cutre).
En resumen, película “directo a videoclub” con una historia mil veces vista que no aporta nada al género. Recomendable para coleccionistas del género pero para nadie más ya que incluso hay partes que llegan a aburrir.
PUNTUACIÓN FINAL: 3,7
TUBO DE LA PELÍCULA
La Llorona / The Wailer (2006) – Andrés Navia

La llorona es una de las leyendas más conocidas en Iberoamérica. Según el país, la historia presenta variantes. Las más curiosas, para mí, son la de La Tulivieja panameña, fábula que trata de aleccionar a las jóvenes sobre lo malo que es irse de juerga así como la de la María guatemalteca, que quedó embarazada de un hombre que fue a su casa a realizar un arreglo (la célebre historia del fontanero de las películas eróticas de los 70). En cualquier caso lo esencias es que se trata del espíritu de una madre que se lamenta por sus hijos perdidos. También quiero señalar que en 1961, el director mexicano Rafael Baledón realizó una gran película sobre el tema (adaptándolo libremente) titulada “La Maldición de la Llorona”.
La que nos ocupa hoy es, lógicamente una adaptación de la célebre leyenda. Una mujer mata a sus hijos pensando que un joven, al que desea, no la quiere por culpa de ellos. Cuando él se entera de lo que ella acaba de hacer, la rechaza. Discuten y en medio de la refriega, ella muere. Tiempo después se nos presenta a los seis típicos anormales jóvenes norteamericanos que se encuentran en México en viaje de placer (como decía Ang Lee “Comer, Beber, Amar”). Están desesperados ya que no encuentran alojamiento. De repente un hombre les ofrece una casa en medio del bosque junto a un lago (sí, la de los hechos anteriores). Será su peor elección.
La película no aporta nada interesante. En el fondo no es más que una mezcla entre “Posesión Infernal” y cualquier película de serial killer pero con menor presupuesto que otras del género.
La mayoría del tiempo lo que vamos a ver es a los seis jóvenes haciendo el tonto. Que si estamos bebiendo, que si nos drogamos, que si enseño las tetas (bueno, esto último no está tan mal).
Aviso, antes de que me olvide, que a partir de aquí puede haber (y de hecho hay) SPOILERS por lo que si alguien no quiere que le destripe esta “gran obra”, que pare aquí y no siga leyendo.
El guión es totalmente absurdo y lleno de incongruencias. Por ejemplo, cuando Juan, el hombre que les alquila la casa, se la está ofreciendo, hay un borracho que les comenta a los protagonistas que tengan cuidado con La Llorona. Durante el trayecto hasta el lugar, Juan les cuenta la leyenda. Posteriormente nos enteramos que el hombre que deseaba La Llorona había escondido los tres cuerpos en la casa por lo que, ¿cómo pueden saber en el pueblo la leyenda si no aparecieron los cuerpos? O ¿es que el joven confesó pero a las autoridades les dio pereza enterrar los restos?
El mal se desata por algo tan tonto como que el personaje (más) repelente –el que interpreta el negro- se pone a hacer el tonto con un espejo que contiene encima un pequeño altar que tapan la pared donde están los cadáveres. Vamos a ver, tienes a una chica bastante atractiva casi desnuda en cama provocándote activamente y te pones a jugar con un espejo. Mira, además de repelente eres idiota.
Más tonterías. La pelea entre dos de las chicas. Una le ofrece a la otra un poco de coca para que la esnife y ésta la rechaza. Sin venir a cuenta se arma un jaleo entre ellas que ni aporta nada a la historia ni tiene tampoco ningún sentido.
A raíz de este enfrentamiento, una de las chicas se va enfadada y la sigue el garrulo que se la quiere beneficiar (los otros cuatro son ya parejas). El caso es que le da conversación mientras no deja de tirarle los tejos. Le dice que los demás son muy enrollados aunque tomen drogas, cosa que él no hace. Sin embargo, posteriormente se le ve fumándose un porro. Es verdad que para camelarse a una joven dices mil mentiras pero aquí es el protagonista masculino principal (dentro de los tres del grupo) por lo que considero que se trata más de un fallo de guión que de rollo para ligar.
Comentar que una vez se ¿activa? la maldición, los protagonistas tienen miedo a salir de la casa ya que en el exterior hay una oscuridad anormal. Hasta aquí todo perfecto. Lo que no se entiende es que le tengan tanto pánico a salir y después una de ellas se ponga de espaldas pegada a la ventana (que poco antes rompieron). Lógicamente, La Llorona, que será mala pero no tonta, agarra por los pelos a la chica y se la lleva. Pero la cosa no acaba aquí, ya que, posteriormente, el protagonista hace lo mismo pero esta vez en la puerta y claro, vuelve a ocurrir lo mismo aunque esta vez no funcione adecuadamente.
Por cierto que el que les alquila la casa dice que tiene no sé cuantas habitaciones, y después es una especie de apartamento de playa con un par de dormitorios, una habitación para trastos, cocina y servicio. Vamos que seis estarían bastante justos.
Otra escena graciosa (¿Cuántas van?). La pareja protagonista corre por el pasillo de la casa (similar al que, en mi piso, lleva de la puerta de entrada a mi habitación, es decir, que no tiene más de 3 metros). Él entra en la habitación del final (el trastero) pero cuando ella está casi dentro queda atrapada por la puerta mientras se acerca, lenta, muuuuy lentamente, la mala. La coña es que, por la postura de la chica, se ve que perfectamente podría entrar en la habitación pero no lo hace. Para intentar justificar esto, comentan algo de un rosario, que estaba en el altar y que perteneció a La Llorona, que la chica lleva en la mano y que, en teoría, les protegía (en plan, si en la cama me tapo con la manta estoy protegido de cualquier mal). Otra cosa que no entiendo es que, al principio, un niño le hace un dibujo a la protagonista y, en él, aparece con esa joya puesta (no llegan a decirnos nada más sobre esto).
Los actores son nefastos. Quizás la protagonista principal es la más aceptable (que no buena). Especialmente odioso es el personaje del negro (¿cuándo dejarán de poner al imbécil chistoso en este tipo de películas?) con su especie de rap cutre de “salchichas crudas, salchichas cocidas,…” y su sobreactuación.
Técnicamente decir que las muertes nunca se ven. Podemos apreciar como son atrapados por el maléfico ser y después los devuelve destrozados. No obstante, los maquillajes de los muertos están bastante bien hechos siendo quizás lo mejor de la película.
Tampoco se salva la banda sonora. Hay una escena en la que está todos metidos en una especie de piscinilla natural en la que no deja de oírse un machacón “bum, bum, bum” auténticamente molesto.
En resumen, es una de estas películas te vas viendo mientras esperas que ocurra algo interesante y, cuando te das cuenta, termina. Es mala, no aporta nada nuevo al género y tampoco adapta bien lo ya existente. Actores cutres, música mala y muertes inexistentes (al menos explícitamente). Puede verse pero no es recomendable.
Como curiosidad, decir:
1º) Yo la vi en español neutro y tiene un penoso doblaje (no porque esté en neutro si no por elección de las voces, sincronización con los labios, entonación,…) así que mejor verla en versión original.
2º) Que acaba de salir la segunda parte (no me preguntéis quién fue es inocente que se la produjo).
3º) Que, a partir de ahora, voy a empezar a poner una puntuación entre 1 y 10 a las cintas. No es una forma de opinar que me apasione pero creo que, con tanta mala película, se hace necesario.
PUNTUACIÓN FINAL: 3
Trailer Película
La Maldición del Charro (2004) – Rich Ragsdale

Cuando vi el título de esta producción norteamericana me imaginé que me encontraba ante otra de esas películas directas a dvd que, sin aportar nada nuevo al género, te permiten gozar de un rato entretenido. Nada más lejos de la realidad.
La cinta trata sobre una chica llamada María, cuya hermana se suicidó recientemente, que decide hacer un viaje de placer con su compañera de habitación de la universidad y un par de chicas más. Durante este viaje comienza a tener visiones de su hermana advirtiéndole que el Charro está llegando. Cuando alcanzan su destino, una casa en medio del bosque, el ser comenzará con su carnicería.
Si hace unas semanas comentaba que “Cena con el Vampiro” era mala, ésta, en comparación, es horrorosa. Por lo menos la otra podía verse aunque fuese una estupidez pero no te dejaba esta sensación de haber perdido casi hora y media de tu vida. Voy a destripar casi toda la historia pero creo que con ello hago un gran favor a la humanidad. No obstante, el que no quiera que le explique la “profunda trama” (jia, jia) es mejor que pare aquí.
Tú estás delante de la pantalla espera que te espera y no ocurre nada relevante o mínimamente interesante. Esto me trae a la memoria un famoso monólogo en el que comentaban lo del fanático de las películas de Clint Eastwood que va a ver “Los Puentes de Madison”: “Venga Clint, pégales un tiro. Venga dale un puñetazo a alguien. Coño Clint, vuela por lo menos un puente”. Pues aquí pasa lo mismo.
A medida que pasa el tiempo ves un montón de escenas de relleno que no aportan nada. Por ejemplo, ¿Qué tienen que ver las escenas del bar de carretera con el resto de la historia?
Además, una película de terror, salvo que sea de las de tipo psicológico, debe tener alguna muerte durante la primera media hora. Aquí nos encontramos con que en los primeros 50 minutos no hay nada de nada (exceptuando el suicidio de la hermana de la protagonista).
Para colmo, las chicas son todas unas pedorras (las de la película, no en general). La que interpreta el personaje principal además de ser fea y una aguafiestas, es medio corta, y se pasa toda la película gimoteando. Su compañera de habitación parece que está todo el tiempo hasta las orejas de tripi ya que siempre tiene una risa tonta en los labios. La negra guarrona es insoportable además, que será muy guarra y todo lo que quieras pero no llega a enseñar ni una triste teta. Por último está la gótica que únicamente es de relleno. A todo esto hay que añadirle los típicos “maxos” que ellas conocen en un bar, y que lógicamente llevan a su casa (como debe hacer toda chica que se precie, con un total desconocido).
Las interpretaciones son patéticas aunque con semejante guión, no luciría ni Meryl Streep. Se pasan todo el tiempo diciendo chorradas sobre lo que van a follar, lo que bien que se lo van a pasar y cosas similares, gritando como energúmenas. Por cierto que salvo una “limpieza de sable” que le hace la negra al sheriff para evitar que las detengan (aunque después ella lo niegue) y un magreo en la ducha de la gótica (con una escena lésbica sin venir a cuento y muy corta), de sexo nada.
En un momento dado, nos comentan el origen de la maldición por la cual el malvado ser persigue a María y anteriormente a su hermana (aunque esto no lo deja del todo claro). Al parecer, el Charro era un malvado que se enamoró de una virginal doncella. Cuando quiso casarse con ella, ésta le rechazó. El hombre todo enfadado mató a sus hermanas (de ella) y cuando iba a acabar con su vida (de ella, otra vez) fue capturado por los vecinos del pueblo que lo colgaron de un árbol. Antes de morir echó una maldición a todos los descendientes de la muchacha.
Vamos a ver, ¿no hubiera sido más fácil que se vengara de ella inmediatamente después de morir y no esperar un montón de años para tomar venganza? Además, comprendo que vaya tras la protagonista pero, ¿qué culpan tienen los demás? ¿Qué culpa tiene la ex-novia de uno de los “maxos”? Ninguna, sin embargo se le pone delante del coche para que cuando la chica se baja a increparlo, poder cortarle la cabeza.
Las muertes son muy rápidas (en los últimos 20 minutos), poco imaginativas y con poca sangre.
No comenté que El Charro es un hombre con un poncho y un sombrero cordobés, una máscara de las de carnaval (que gracias a Dios no se ve mucho) y una especie de machete con el que da tormento. Bastante ridículo.
Otro personaje que aparece un par de veces, pero que tiene cierta importancia al final, es un mozo barbudo que se le aparece de vez en cuando a María, y que al final resultará ser un ángel. Terrible la escena final en la que sale con una alitas como Claire Danes en “Romeo y Julieta”.
Lo único bueno que tiene esta película lo encontramos en el momento en que se muestra la historia del malo que lo hace a modo de película muda pero lo fastidia, contándolo al mismo tiempo mediante voz en off en plan: “por si alguien viendo las escenas y leyendo los cartelillos no se entera de lo profundo de la historia”.
En resumen, una de las peores películas (o la peor) que llevo vistas en casi un año de blog. Es aburrida, con malo chorras, chicas nada agraciadas y muertes simples. No se os ocurra perder el tiempo con este engendro.
April Fools (2007) – Nancy Norman

Como ya comenté varias veces, el género de terror está viviendo actualmente una gran época por lo menos en cuanto cantidad de títulos disponibles. Lógicamente todo este volumen no puede ser de calidad, así nos encontramos grandes producciones (más o menos interesantes), producciones de serie B (quizás las proporcionalmente más logradas) y bodrios infumables que no hay por donde cogerlos. “April Fools” es de este último grupo.
Aquí se nos cuenta como un grupo de chavales le gastan una broma del “Día de los Inocentes” a un compañero y, como consecuencia de ella, resulta muerto. Como no quieren que una simple muerte de nada les jorobe su prometedora carrera (?), deciden hacer que parezca asesinado por una banda y juran guardar el secreto. Un año después comienzan a ser masacrados por un asesino enmascarado.
Para empezar es importante destacar que nos encontramos ante una versión de “Sé Lo que Hicisteis el Último Verano” o productos similares, pero con negros. Que los actores sean negros me trae sin cuidado y ¡qué caray!, que se trate de la enésima versión de algo ya visto hasta la saciedad, pues hasta me podría gustar pero siempre que aporte algo (que no soy muy exigente). Aquí no ocurre esto.
Estamos ante una “producción” más propia de un grupo de amiguetes para la fiesta de fin de curso, que una película seria. Aunque dura sólo unos 70 minutos, se hace largísima ya que ni lo que cuenta interesa mucho, ni está bien distribuido a lo largo del metraje.
Bien, vamos a empezar a crític...quiero decir analizar esta “joya”. Lo primero que tengo que decir es que no comprendo cómo los forenses de Chicago son tan estúpidos que creen que el chico murió de los tiros recibidos cuando tiene un gran agujero en la cabeza fruto de haberle atravesado un hierro oxidado. Esto podría ser posterior a las balas sino fuera porque en un momento de “lucidez”, el grupo de descerebrados deciden mover el cuerpo 4 o 5 metros hasta una zona de matorrales donde no hay ningún hierro lo que tendría que dar por saco a su farsa. No ocurre así.
Es gracioso el momento en el que uno de ellos se saca una pistola de la manga (bueno realmente la saca de la espalda) y lo acribilla. Como el presupuesto para efectos especiales ya se lo habían gastado todo en un par de botes de tinta roja, pues el bueno del chaval hace el gesto de disparar y después en montaje le añadieron el sonido (del cañón no sale fuego, ni chispa, ni nada).
Por supuesto a los protagonistas se la suda el haber matado a alguien y al año ya están tan contentos todos sin ningún tipo de remordimiento. Es más, la única preocupación que tienen después de un año es la de acudir a una puñetera fiesta.
A medida que van falleciendo uno a uno, de forma totalmente simple y con muy poca gracia, los que quedan siguen con su vida como si les diera igual la muerte de sus amigos. Por cierto, quiero señalar que en el primer asesinato, el cuchillo está lleno de sangre antes de que se utilice.
Especialmente insoportable es la parte de la fiesta. Se pueden contar con los dedos de una mano las veces en que pasé a mayor velocidad una película (eh, las porno no cuentan), pero aquí lo hice. Desde mi punto de vista, la fiesta únicamente se rodó para aumentar (innecesariamente) en unos minutos la cinta y para que salieran un grupo de raperos que probablemente financiaron el proyecto. Así, toca soportar varios minutos (bastantes) con unos paisanos raramente vestidos (y eso que crecí en los 80) rapeando mientras un grupo de bailarines contonean su cuerpo al son de la música. Terrible.
Aunque creo que se deduce de todo lo que llevo comentado hasta ahora, la interpretación de los actores es garrafal. Casi ninguno tiene un papel medianamente amplio. Hay un par de personajes del grupo que poseen líneas de texto y el resto casi no sale nada. Comprendo que en este tipo de subgénero haya personajes simples que prácticamente no aportan nada a la trama pero en este caso ya casi ni sabes quiénes son algunos de los asesinados. De hecho después de cada muerte, te insertan un flash-back de la trágica noche de la broma en la que se enfoca a la persona que acaba de pasar a mejor vida para que te enteres. Me da en la nariz que esto lo añadieron después de verla completa y darse cuenta de lo confuso que era todo.
El papel más inútil es el del padre de la protagonista principal que es un policía que no hace nada durante todo el metraje. Hay un momento en que le dice a su compañero que haría todo lo que estuviera en su mano por su hija con lo que te imaginas que va a ser el que la salve del asesino en el último momento. Pues no, de hecho al final casi la atropella con el coche.
Lo del compañero es también para dar de comer aparte. Hay una escena que me hizo especialmente gracia por lo estúpida que queda. El policía y su compañero (de trabajo, mal pensados) llegan a casa del primero y se encuentran con la protagonista. En el medio de una conversación paterno-filial entra en la habitación y le dice, “hola, Missy. Lo siento pero tenemos una llamada y hemos de irnos”. Ante esto, la protagonista se enfada con su padre, así que se marcha a su dormitorio. En la siguiente escena el padre entra en la habitación y habla con ella prometiéndole que le dedicará más tiempo en cuanto acabe el caso de los asesinatos. Mientras conversan entra el compañero y dice: “hola, Missy. Lo siento pero tenemos una llamada y hemos irnos”. ¿Para qué la vuelve a saludar si lo hizo 5 minutos antes? ¿Por qué repite lo mismo como si hubieran pasado días?
Es una pena que no pueda comentar el final (jamás haría algo así ni siquiera con obras como ésta) porque es totalmente absurdo y además está mal rodado.
No sé como hago pero siempre me extiendo con este tipo de películas malas. Es curioso que a medida que releo lo escrito da la impresión de que la película vale la pena verla por graciosa, pero esto no es así. Es aburrida, con una trama absurda, interpretaciones patéticas, asesino previsible y final chorras. Encima no se ve ni una mísera teta (esto, evidentemente, es lo peor). En la carátula debería poner: “evítese a toda costa”.
Saw 4 (2007) – Darren Lynn Bousman

En el año 2004 un director desconocido llamado James Wan, rodó una película tramposa aunque con cierta gracia, titulada “Saw”. En ella, un par de personas desconocidas entre si aparecían, sin saber cómo ni por qué, encadenadas a la pared de unos sucios baños. A partir de aquí se desarrollaba una serie de pistas y engaños hasta llegar a un final sorpresa que, si no te planteabas lo imposible de la situación, te dejaba impresionado.
Como ocurre con toda película que alcanza un cierto éxito en taquilla, comenzaron a aparecer las secuelas que lo único que aportaban era, un aumento de las escenas truculentas y un final supuestamente sorpresa (digo supuestamente porque todo el mundo se esperaba la puntilla final).
“Saw 4” es hasta ahora la última parte de esta serie de películas en las que destaca la figura del asesino Jigsaw (puzzle para los que somos negados con los idiomas).
Es bastante difícil enterarse de algo al ver esta película si no se vieron las anteriores. De hecho hasta a mi me costó en ciertos momentos ya que la tercera (de la cual continua ésta la acción) la tengo bastante borrosa. Incluso teniéndola fresca cuesta bastante ya que la trama se desarrolla demasiado rápido en ocasiones.
Generalmente al llegar a este punto hago un pequeño resumen (a mi manera) de la historia, pero en este caso y dada la dificultad de la trama, os remito a la ficha que los amigos de abandomoviez tienen sobre la misma:
http://www.abandomoviez.net/db/pelicula.php?film=5243
Para empezar he de comentar que el director de esta cuarta parte es el mismo que de las dos anteriores e incluso el guionista de la segunda. Esto no es que tenga precisamente mucha importancia pero es un dato para saber por dónde van a ir los tiros. A los que les gustaron las entregas II y III, seguramente les guste esta otra.
A riesgo de encontrarme mañana al salir de casa para el trabajo a un grupo de gente con azadas gritando “matad al monstruo” os voy a decir que no me gustó. Si ya no me gustaban las anteriores esta es la más coñazo. Parece que hay que hacer un master para enterarse de algo.
Todo se desarrolla a una velocidad vertiginosa con lo cual pierdes muchas cosas. Mientras intentas razonar qué pasó en la escena te pierdes el enterarte de las dos siguientes. A esto hay que añadir que los guionistas dan por hecho que eres un auténtico experto en toda la trama de las partes precedentes con lo cual toda explicación, hace referencia a lo anterior.
Encima, destripan el origen de Jigsaw algo que especialmente me repatea tanto por ser una explicación simple (que contradice lo que le justificaba en la primera parte) como por la causa que da lugar a su trauma (no es que diga que no sea importante pero no para ponerse a matar por ahí). Tenía que verse el buen hombre como la mayoría de los españoles con un trabajo de tropecientas horas y un sueldo de mierda que casi no da para pagar la hipoteca.
En cuanto a la actuación de los protagonistas casi no puedo opinar por que con tanta velocidad, no te da tiempo a fijarte si es buena o no. Esforzándome un poco podría decir que cumplen el papel asignado (el bueno, el malo y los figurantes).
Como (únicos) detalles positivos podemos decir que se nota que hay dinero y todas las escenas de acción están bien rodadas y son, hasta cierto punto, creíbles.
Tengo que decirlo por que sino reviento, ¿A QUÉ COÑO VIENE ESAS ESCENAS GRATUITAS DE LA AUTOPSIA DEL PRINCIPIO? Me gustan las escenas gore (quizás más de lo normal) pero siempre que tengan un mínimo de justificación pero en este caso únicamente lo hacen con afán de intentar ir más allá y escandalizar. Para eso que metan 5 minutos de una escena de buen sexo. Ya puestos es lo que les faltó. Parece que la sombra de Fulci es alargada (ojo, que sus giallos son muy buenos).
En resumen, filón más que agotado de una idea relativamente interesante. Película para incondicionales de la serie. Los demás abstenerse como de beber agua un sábado por la noche.
Trackman (2007) - Igor Shavlak

Bueno, después de una larga temporada sin poder comentar ninguna película debido a un nuevo puesto de trabajo que limitó mi ya de por si reducido tiempo de ocio, vuelvo a la carga con mis críticas que espero sirvan a alguien para decidirse o no por una película.
Voy a empezar esta nueva etapa con “Trackman” un típico slasher de terror de procedencia rusa.
Parece que de un tiempo a esta parte, el género de terror está experimentando un pequeño boom en la vieja Europa. Así, países con una filmografía tan alejada del género como Suecia, Austria o Rusia, hacen sus pinitos en este tipo de cine.
Es verdad que generalmente se trata de simples copias de las películas norteamericanas pero con cierto toque característico de esos lugares.
“Trackman” nos cuenta la historia de un grupo de ladrones que deciden atracar un banco. El plan consiste en un asalto rápido y la posterior fuga a través de unos túneles de metro abandonados bajo la ciudad. Debido al comportamiento sicótico de uno de los asaltantes, el trabajo se convierte en una carnicería por lo que tienen que tomar rehenes para poder escapar. El problema es que cuando llegan a los túneles de fuga, las cosas empiezan a torcerse. El guía que debería indicarles la salida aparece moribundo sin los ojos y les alerta del peligro que corren. Al parecer existe la leyenda que de allí fueron encerradas un grupo de personas procedentes de Chernobyl junto a unos médicos encargados de su curación. Los enfermos se volvieron locos y mataron a todos los galenos, quedando al final únicamente uno. Éste es un ser mutado con un gran aprecio por los ojos de las personas.
La película no está del todo mal dentro de sus limitaciones sobretodo a nivel de guión. La mayoría del tiempo vemos a dos de los atracadores apareciendo y desapareciendo en la oscuridad mientras sus rehenes se quedan esperando. Además vemos mil veces lo que parece el mismo túnel aunque en teoría los protagonistas avancen continuamente.
La acción por parte del asesino tarda bastante en producirse y después se hace bastante escasa. Otro fallo, desde mi modesto punto de vista, es esa sensación de que el asesino de un ser medio “mágico” ya que en varias ocasiones lo vemos detrás de alguno de los protagonistas, y cuando éste se gira bruscamente, ya no se encuentra cerca aunque no tuviera tiempo de desaparecer ni ningún sitio donde esconderse. Plof, desapareció sin más.
Los personajes son totalmente planos (algo típico en este tipo de género) pero además, tampoco apreciamos ningún tipo relación entre ellos. Las conversaciones son totalmente absurdas y muchas veces parecen hechas con el propósito de rellenar un poco la historia.
Las muertes son escasas, poco originales y bastante Light. Únicamente me llamó la atención el momento en que uno de los protagonistas se corta los ojos para que el sádico no los pueda obtener.
En cuanto a los actores, cumplen bastante bien su cometido excepto el que interpreta al policía que además de estar de mero florero, cuando le dan algo de protagonismo, lo hace bastante mal. Por el contrario, los que interpretan a los atracadores dan toda la sensación de serlo realmente.
Una última cosa que no me gustó nada ya que no era necesaria es la de mostrarnos al final el rostro del psicópata ya que no aporta nada a la historia y le quita parte de su gracia.
En resumen, película bastante aburrida sobre un grupo de personas encerradas apareciendo y desapareciendo de cámara y un asesino dando vueltas alrededor de ellos. Podría haber dado bastante más con mayores medios y un mejor desarrollo de la historia. Otra vez será.
Viernes 13 Parte 9 – El Final: Jason Va al Infierno (1993) – Adam Marcus

Última parte de la famosa serie de películas del asesino de la máscara (si descontamos los experimentos que fueron “Jason X” y “Freddy vs Jason”). Ésta era la parte que menos recordaba pese a ser la más reciente. Me suena que únicamente la vi en su estreno en el cine y después no volví a visionarla.
Desde luego es la más graciosa y solamente por los primeros 15 minutos de la cinta ya merece la pena verse.
En ella y después de cargarse a Jason, su espíritu vuelve a la vida a través de diferentes personas y le toca a su sobrina la tarea de matarlo ya que sólo un familiar es capaz de acabar definitivamente con su existencia.
Para empezar, quiero indicar que esta la disfruté seguidamente a las dos partes anteriores por lo que mi sorpresa fue mayúscula cuando 5 minutos después de ver el final del asesino aparece tan pancho por el campo saltándose a la torera todo lo anterior. La verdad es que en las últimas partes la continuidad era más que discutible.
Lo mejor, sin lugar a dudas, es el principio. Insuperable. La película comienza con una chica llegando a su casa de noche y poniéndose a cambiar una bombilla fundida de la sala. Poco después se desnuda y se mete en la ducha (ahí es donde empezamos a pensar que la cosa promete). Entonces oye un ruido y sale tapada únicamente con una toalla. Aparece Jason y ella echa a correr por el medio del campo perseguida de cerca por nuestro protagonista. Cuando parece que el matarife va a dar buena cuenta de la pobre mujer …se encienden unos focos y aparecen soldados por todas partes (incluso bajando con cuerdas de Dios sabe dónde) y comienzan a dispararle de todo. Las balas vuelan por doquier y como esto no le acaba de tumbar, sacan un mortero comenzando entonces a lanzarle proyectiles hasta que, después de un par de minutos de castigo, uno de ellos lo revienta en mil pedazos. Si esto me lo cuenta alguien un sábado a las 4 de la mañana pensaría que se había pasado con las copas y empezaba a desvariar. ¡Pero es cierto!
Hay que decir que esta escena encima se ve bastante cutre con unos actores que parecen de todo menos de las fuerzas especiales y con explosiones que me atrevería a decir que se trata de petardos enterrados unido esto a tiros de escopetas de feria. Lo que ocurre es que a pesar de lo pobre que se ve, despierta el interés.
A partir de esta escena pasará bastante metraje antes de volver a ver al señor Voorhees (más que nada porque con tanto zambombazo lo despedazan). Únicamente queda intacto su corazón que provoca (o eso parece dar a entender) que el espíritu del asesino vaya pasando de un cuerpo a otro mientras da cuenta de varias personas. Tras su pista tenemos a un cazarecompensas pagado por un programa de televisión cuyo presentador es novio de la sobrina de Jason (si, ya sé que parece un culebrón). También tienen un papel importante el ex-marido de la chica y un policía amigo de él (éste más que nada porque es agredido continuamente por su camarada cuando intenta detenerlo).
A estos hay que sumarle varios personajes de relleno como serían los dueños de la hamburguesería y su hijo, el sheriff y un par más. Carne de cañón, vamos.
La producción adolece de algunos problemas graves. El principal es que nuestro querido asesino no aparezca casi nada durante toda la película. Sólo lo vemos al principio y al final. Así nos encontramos con una película de Jason Voorhees, sin Jason Voorhees.
La historia tiene claras influencias (por no decir que es un plagio en toda regla) de la excelente “Hidden” de Jack Sholder ya que el espíritu pasa de unos seres humanos a otros mediante una ¿babosa? que se inserta a través de la boca.
Las escenas de terror son más bien escasas y sino fuera porque nos encontramos con unos buenos efectos de sangre y vísceras de Nicotero y Berger (de los mejores de la saga) casi parece que se trata de un telefilm.
La trama se basa casi exclusivamente en ver a los personajes correr escapando y persiguiéndose entre ellos. El ex-marido persigue a la chica, el policía persigue al ex-marido, el cazarecompensas persigue a Jason y Jason los persigue a todos. Es decir, q parece mas una situación de enredo teatral que otra cosa.
Hay unas cuantas escenas absurdas como cuando el ex-marido a cambio de información deja que el cazarecompensas le rompa los dedos, o la entrada del poseído por Jason en la comisaría a lo Terminator.
A destacar el montón de curiosidades que contiene. Además las referencias ya comentadas a “Hidden” y “Terminator”, en una escena vemos el Necronomicon de “Posesión Infernal”. Al final sale del suelo una garra como la de Freddy Krueger de “Pesadilla en Elm Street” . En una escena en el sótano de la casa abandonada aparece un baúl como el del episodio La Caja de la estupenda “Creepshow”. También hay un momento en el que aparece Kane Hodder (el actor que interpreta al asesino de la máscara) haciendo de guardia de seguridad y burlándose del personaje de Jason. Como castigo por tamaña afrenta será asesinado por el forense poseído.
En resumen, una película entretenida con bastantes toques de humor con lo que se intentaba variar un poco una historia vista ya mil veces. No es buena pero se deja ver y desde luego es muy superior a sus precedentes más cercanos. Recomendable para un domingo tonto.
Viernes 13 Parte 8 – Jason Vuelve…Para Siempre (1989) – Rob Hedden

Y siguiendo con la serie “Viernes 13” hoy le toca el turno a la octava parte y, hasta el viernes pasado, la que siempre consideré la peor de todas. Lo curioso de estas secuelas es que, hasta que no las ves seguidas, no las puedes comparar adecuadamente.
En esta, una pareja que está disfrutando en Crystal Lake de una bonita velada en un yate provocan involuntariamente el corte de un cable eléctrico que tendrá como consecuencia que Jason vuelva a la vida (por eso son tan peligrosos los enchufes). El yate, con el asesino dentro, llegará (no sabemos como) hasta un muelle donde la pareja tenía que acudir para hacer un viaje de fin de curso en un barco de mayor envergadura. De esta manera Jason se colará en la nave y comenzará su carnicería. Posteriormente, y después de muertes a cascoporro, llegarán un grupo de supervivientes y nuestro personaje hasta el puerto de Nueva York donde seguirá la persecución.
Desde luego la historia no es de lo más novedoso precisamente. En verdad lo único que hizo el guionista fue sustituir un campamento aislado por un barco en medio del mar.
Como en todas las partes, los personajes son totalmente planos. Total si los van a matar ¿para qué se van a elaborar? Hay alguno, como la chica de la guitarra, que aparece un momento y seguidamente le matan. Con lo cual no sabemos más que su nombre y que le gusta tocar la guitarra.
Los personajes fundamentales son seis. Sean, el hijo del capitán del barco y protagonista. Otro personaje importante es el Rennie (“la chica”) que es sobrina del profesor que está a cargo del viaje y que tiene un trauma por el que tiene miedo al agua. Posteriormente sabremos que fue porque de niña su tío la tiró al lago para que aprendiera a nadar por la bravas (como se hizo toda la vida) y fue atrapada durante un momento por el Jason niño. También están el tío Charles, la señorita Deusen, Julius el negro machito ochentero y un perro.
Yo siempre consideré esta película muy aburrida sin embargo tras una revisión, tengo que decir que la primera parte que se desarrolla en el barco es bastante entretenida. El problema viene cuando llegan a Nueva York. Casi toda esta parte se desarrolla en unos muelles donde aparte de los seis personajes antes comentados (y Jason, desde luego) no aparecen más que un par de pandilleros, que drogan e intentan violar a Rennie, y un policía.
Esta cinta cuenta con un buen montón de escenas que paso a comentar por absurdas y risibles.
Una es la que tiene Sean con su padre en la que se nos da a entender que posee un gran conocimiento del manejo del barco pero que cuando le manda que comience la travesía, lo único que dice es “encender motores y girar 180 grados”. Esto, lógicamente, provocará la ira del capitán. La escena se puede interpretar como una manera de indicarnos la existencia de un conflicto generacional entre un padre muy exigente y su hijo o directamente como una chapuza del guionista (interpretación por la que yo, personalmente, me inclino).
También me llamó la atención la escena en la que Rennie recuerda el porqué de su miedo al agua al ver un charco de gasolina quemándose en el suelo (curioso que en medio del mar no ocurriera el “milagro” y un charco le fuera muy buena terapia). Cuando el tío Charles se acerca a pedirle perdón Sean le pega un empujón y le dice “no se acerque a ella nunca jamás” y lo dejan a su suerte. Desde luego morirá.
Un detalle curioso se produce cuando dos chulos de poca monta secuestran a la chica para violarla. Como no se deja hacer, deciden drogarla. Lo raro es que aunque le meten un pico considerable en ningún momento posterior se le notan los efectos. Supongo que se trataba de material de mala calidad.
Más situaciones absurdas. Julius escapando de Jason se sube a la azotea de un edificio. Cuando ve que no puede escapar de él, se le encara y comienza a darle puñetazos. En una escena demasiado larga vemos como mientras Julius le pega una y otra vez (destrozándose las manos contra la máscara), Jason va retrocediendo hasta que se cansa, entonces nuestro héroe (Jason, por supuesto) le propina un trancazo que le arranca la cabeza. Nadie en su sano juicio hubiera actuado como Julius. Ni ciego de cazalla.
WARNING - SPOILER SOBRE EL FINAL DE LA PELÍCULA - WARNING
La película termina en las alcantarillas de Nueva York que, por motivos que se me escapan, van a llenar de productos tóxicos. El caso es que al final Jason como consecuencia de estos productos químicos, se transforma, al morir, en el niño normal que fue cuando se ahogó (sin deformidad ni nada). Tela.
WARNING – FIN DEL SPOILER – WARNING
Para terminar me gustaría señalar que la banda sonora es la peor de toda la serie “Viernes 13” con varias canciones cutres ochenteras y guitarreo molesto a tutiplé.
Como resumen decir que sin ser la peor de las continuaciones si que deja bastante que desear. Con una primera mitad disfrutable y otra bastante cutre y aburrida. Es curioso que siendo una película que no me gusta me enrolle tanto al comentarla. Miedo me da ponerme a opinar alguna vez de una de las clásicas.
Ya sólo me queda por hacer la crítica de “Viernes 13 Parte 9 – El Final: Jason va al Infierno” ,que espero hacer próximamente, la más curiosa de toda la saga por el cachondeo con que la hicieron.
Viernes 13 Parte 7 – The New Blood (1988) - John Carl Buechler

Ayer, y como era de rigor, me puse a ver la saga de “Viernes 13”. Como hace poco que había disfrutado de las primeras partes me decanté por las que me faltaban por revisionar. Así me puse a la tarea de apreciar los asesinatos del amigo Jason en la séptima, la octava y la novena, es decir, la de la chica con telequinesia, la del barco y la del Jason sin Jason.
“Viernes 13 Parte 7 – The New Blood” es quizás la parte más aburrida de toda la saga. En ella se nos cuenta como Tina, una chica que de pequeña fue responsable de la muerte de su padre, regresa a Crystal Lake junto a su madre y un doctor con el objeto de recuperarse de su trauma infantil. En verdad el buen doctor lo que quiere es estudiar los poderes telequinéticos y de premonición que ella posee. Como consecuencia de dichas habilidades, Jason será liberado y comenzará a dedicarse a lo que mejor sabe hacer este hombre, matar.
Si hacemos un poco de memoria (buf) en la anterior parte, el protagonista le había enganchado a Jason una cadena sujeta a un bloque de piedra por lo que éste quedaba atrapado en el fondo del lago. En esta entrega, y como consecuencia de los poderes de la chica, la cadena se rompe y el matarife puede escapar.
El principal problema de esta continuación es que ocurren muy pocas cosas y lo que pasa tampoco nos interesa mucho. A esto hay que añadir los importante fallos de guión como por ejemplo que la chica al principio sólo pueda utilizar sus poderes en casos de gran tensión emocional e involuntariamente mientras que al final los utiliza como y cuanto quiere. Hay que decir además, que los enfrentamientos entre ella y el asesino parecen más bien un rifirafe entre Jean Grey y Juggernaut de un cómic de La Patrulla X que de una película de terror. También es de cárcel el final que le buscaron los guionistas a esta cinta y que no cuento para que podáis apreciarla en toda su gloria. La cazalla y el procesador de textos no suelen llevarse bien.
En la casa junto a la de Tina, se encuentran un grupo de descerebrados celebrando el cumpleaños de uno de sus compañeros. Lo curioso es que el homenajeado es el primero que muere antes de llegar a la casa y nadie se preocupa demasiado de su desaparición. Su primo está un poco inquieto pero no lo suficiente para dejar de cortejar a la protagonista, coger uno de los coches e ir a buscarlo. Ya se sabe, pueden más dos tetas …
Las muertes no son nada originales y muy poco sangrientas. Hay la típica a los dos fornicadores, la de los que se bañan en bolas en el lago, la de los que se pierden por el bosque… Todo esto da una sensación de ya visto tremenda. Parece como si el bueno de Jason perdiera el gusto por matar y sólo lo hiciera por costumbre.
Por supuesto los personajes son totalmente planos algo típico en este tipo de películas pero quizás en esta especialmente. Están la chica, el chico, la guarra mala pero maciza y otros de relleno. Hay un par de personajes como el supuesto “friki” o la fea que prácticamente no llegamos a conocer. Tampoco es que importe mucho, la verdad.
En esta parte se aprecia una gran reducción de las escenas gore no sé si por orientarla a un mayor abanico de público o por falta de presupuesto. El caso es que en una serie tan trillada como ésta en ese momento, la ausencia de muertes originales y con casquería reducen significativamente el interés por la película.
En resumen, mala continuación de la fenomenal “Viernes 13” en la que no existe ya nada que nos interese. Si a una producción de este tipo que carece de buen guión, buenas actuaciones y personajes interesante le quitamos los asesinatos originales del amigo Jason, nos quedan 84 minutos de aburrimiento. Yo siempre consideré la siguiente parte como la peor pero después de una revisión seguida de ambas secuelas, esta es sin lugar a dudas LA PEOR.
Como curiosidad señalar que el personaje que es asesinado junto a su novia cuando se va a bañar al lago de noche, y cuyo cuerpo es colgado sin vida de un árbol, cae dos veces frente a un par de víctimas (primero frente a una y más tarde frente a otra distinta). Es el problema de los cuelgafáciles que no aguantan nada de peso.
Novatada Sangrienta (2004) – Brian Katkin

Yo soy uno de los afortunados que pudo vivir intensamente el boom de los videoclubs allá por los años 80. En aquella época comenzaron a aparecer por todas partes estos establecimientos en los que, por poco dinero, podías alquilar y llevarte a tu casa una cinta VHS con aquella película que tanto deseabas ver. Así, se comenzó a demandar una gran cantidad de títulos con los que poder disfrutar el cine en la comodidad del salón. Como consecuencia de esto, comenzaron a aparecer distribuidoras de segunda y tercera fila que trataban de llenar las estanterías de los videoclubs con películas de origen y calidad más que dudoso. Dicen que el tiempo pone todo en su sitio y en este caso ocurrió así. Pasada la calentura, el mercado se estabilizó y los establecimientos fueron cerrando sucesivamente quedando únicamente unos pocos más serios y profesionales. También se fue filtrando la oferta con lo que las producciones de baja estofa desaparecieron gradualmente del panorama.
Veinte años después y a raíz del éxito del formato dvd, el caso anterior se repite (nunca aprendemos) y podemos ver nuevamente las estanterías llenas de film de muy bajas pretensiones. Este es el caso que nos ocupa.
La verdad es que con la carátula que posee ya no esperaba gran cosa pero tengo que reconocer que mis expectativas sobre ella eran mayores.
La historia ya la vimos cientos de veces. Unos jóvenes universitarios deciden hacerle una novatada a los candidatos a formar parte del equipo de la universidad. A uno de ellos lo atan en el medio de un campo de maíz con un espantapájaros. En la zona existe una leyenda que dice que el espantapájaros puede volver a la vida y matar a la gente. Cuando el joven sufra un coma, como consecuencia de una bajada de azúcar, el ser cobrará vida y dará cuenta de los bromistas. Original, ¿verdad?
No sé muy bien por donde empezar. Quizás diciendo que todo en esta cinta es un despropósito. Cuenta con fallos de guión, interpretaciones patéticas, personajes planos, diálogos absurdos,…En fin, empecemos.
El asesino es el típico espantapájaros con cara a lo “Jeepers Creepers”. Se dedica a dar cuenta de la mayoría de sus víctimas por estrangulación (con lo que eso cansa) aunque con los primeros utiliza también una hoz. Es curioso el que con algunos de los personajes es especialmente sádico mientras que de otros no se preocupa mucho si ha acabado con ellos o no. Me llamó también la atención que el actor que eligieron para hacer de este matarife está algo entrado en kilos con lo que más que miedo, el personaje provoca risa.
¿Y dónde va a realizar su escabechina un espantapájaros? Pues efectivamente, en la playa. Resulta que después de dejar atado, desnudo y medio muerto en un campo a uno de los novatos, los zagales se van a organizar una fiesta a la playa. Para colmo, un amigo del “torturado”, y que es prácticamente su hermano pues se criaron juntos, después de dejarlo en un hospital todavía cerrado al público, se va junto a su chica a la playa para disfrutar también de la fiesta. Es más, se va enterando de la evolución de su amigo gracias a su novia que es la que se preocupa de llamar a su cuñado médico que asumió la responsabilidad del cuidado del paciente. Eso si que es amor filial.
Es especialmente interesante el personaje del médico. Como ya comenté, es el cuñado de la novia del protagonista. Se llevan mal ya que el le puso los cuernos a la hermana de la chica pero cuando surge el problema, ella no duda en llamarlo. De su boca podemos disfrutar de joyas como:
- No es un ataque de epilepsia. Es algo terrible.
Menudo diagnóstico médico. Además, hacia el final hay una serie de escenas con un desfibrilador que no tienen desperdicio. El buen doctor argumenta que únicamente podrá utilizarlo tres o cuatro veces ya que al no haber luz, tienen que recurrir a la batería. Pues nada, así que empieza a funcionar el aparato permite dar tropecientas descargas.
Otro personaje interesante es el del entrenador. Lo más destacado de su participación es la pelea a puño limpio con el asesino. Nada de aplicar fuego, acudir a la magia o algo por el estilo. Este hombre pretende arreglar el problema con un buen par de galletes.
La película se desarrolla fundamentalmente de noche aunque hay algunas escenas nocturnas que se nota que fueron rodadas de día. También existen un par de momentos que se producen en el exterior y de noche en los que sólo debería haber la luz de la luna en los que el iluminador nos regala la vista con una intensa claridad.
Los actores son bastante limitados aunque tampoco tienen mucho que hacer ya que sus papeles no son muy logrados. Es particularmente mala la actuación del protagonista principal que se dedica a poner caras raras cada dos por tres.
En resumen, interesa verla si quieres dedicarte a buscarle fallos. En otro caso, mejor abstenerse. No es tan mala como “Terror en el Green” (¿habrá alguna tan mala como ésa?) pero aun así da bastante pena. No aburre pero tampoco entretiene.
Hostel II (2007) – Eli Roth

Es una verdad universal que en cine cuando una película funciona en taquilla, en breve le siguen nuevas partes. En el 2005 Eli Roth, un joven director que un par de años antes había triunfado con una modesta cinta titulada “Cabin Fever”, dirige, con financiación de Quentin Tarantino, “Hostel”.
En esa producción nos encontrábamos con la historia de un par de estudiantes americanos que en su viaje recorriendo Europa, conocen a otro que les recomienda un albergue, en un pequeño pueblo eslovaco, donde dar rienda suelta a sus instintos. Lamentablemente para ellos, se trata en verdad de un lugar donde se obtienen personas que posteriormente serán torturadas por depravados millonarios.
“Hostel II” parte de la misma premisa. En este caso se trata de tres jóvenes estudiantes de arte americanas que son liadas por una modelo para acudir al pueblo en cuestión. Y poco más hay que contar ya que el guión sigue prácticamente el mismo esquema de la primera parte aunque sustituyendo los hombres por mujeres. Lo único a destacar un poco, con respecto a la precedente, es el darnos algunos más datos de los clientes (en concreto de dos de ellos).
Es curioso que el director de la original decidiera dirigir ésta ya que más que una segunda parte estamos ante un remake. Comprendo que se haga esto cuando la original contara con un presupuesto bajo y en la nueva se pudiera mejorar el producto pero en este caso, considero el remake innecesario. Al acabar de verla te sientes entre robado y puteado a partes iguales.
Técnicamente esta lograda. La fotografía cumple aunque con un mayor uso de interiores que en la anterior. Las escenas sangrientas, principal reclamo de esta cinta, están muy bien realizadas (Nicotero y Berger están detrás lo que da un sello de calidad). Y la banda sonora con canciones típicas es muy agradable.
En cuanto a los protagonistas, sin hacerlo mal, tampoco es que brillen por su interpretación. Cumplen sin más. Tampoco es que cuente con algún actor de cierto renombre así que en principio no me esperaba mucho de ellos.
Por último, quiero también comentar un par de escenas que me gustaron especialmente y que demuestran el saber hacer de su director. En una de ellas, el jefe de la organización va uno a uno apuntando con un arma a la cabeza a los niños que ya vimos en la anterior entrega. Llama la atención el comportamiento de estos chavales de la calle asumiendo tranquilamente lo que les venga en suerte. Esto da una idea de lo poco que puede llega a importar la vida en estas zonas con heridas de guerra tan recientes. La otra escena que me gustó mucho, es aquella en la que los dos clientes que conocemos se preparan para la faena. Mientras miran los diferentes aparatos de tortura, y vemos como bromean entre ellos, oímos una canción interpretada por la dulce voz de una mujer que se detiene bruscamente cuando uno de ellos se queda solo con su víctima en la sala donde va a realizar su asesinato.
En resumen, remake del primer “Hostel” cuyo guión no aporta nada especialmente interesante que justifique su realización. La cinta se ve sin problemas pero no sorprende. Recomendable sólo para aquel que no hubiera visto la anterior parte.
Día de Graduación (1981) - Herb Freed

Los años 80 son, sin lugar a dudas, una de las épocas más fructíferas y originales del género de horror. Durante estos diez años se hicieron una gran cantidad de pequeñas y grandes joyas de terror y ciencia ficción. No obstante, tampoco podemos olvidar que, junto a los grandes clásicos, también surgieron muchas producciones de ínfima calidad, hechas con cuatro duros, actores penosos y guiones absurdos. Con “Día de Graduación” nos encontramos con uno de estos casos.
La cinta nos cuenta la historia de Laura una joven de instituto que forma parte del equipo de atletismo y que, durante una competición sufre un problema cardíaco que provoca su fallecimiento. Unos meses después, el día antes de la graduación de los alumnos de ese instituto, comienzan a producirse una serie de asesinatos de los miembros del equipo.
Lo primero que podemos apreciar al poco de comenzar su visionado, es lo deslavazado de su guión. Continuamente aparecen y desaparecen diferentes personajes sin que nos indiquen apenas qué pintan en la historia. Así, como consecuencia de esa anarquía de la trama, cuesta un tiempo darse cuenta de que lo que trata este incompetente director es el presentar a los posibles culpables y a las potenciales víctimas. En todo este batiburrillo de personajes que aparecen sin ningún orden, hay algunos que no tienen ninguna función definida como el profesor de música o el guarda de seguridad. Tampoco me quedó muy claro que necesidad había de meter en la película el personaje del padre o padrastro.
También hace acto de presencia durante este día, la hermana militar de la fallecida que, en teoría, es la protagonista aunque durante gran parte del metraje no aparece. El hecho de que sea militar es muy relevante al principio, para poner en su sitio al camionero que la lleva al pueblo y a su padre / padrastro, pero no en la pelea final en la que sólo le falta tirar de los pelos y arañar pero a eso ya entraré después.
Podríamos decir que se sigue el esquema de presentar a un personaje y seguidamente el asesino mata a alguien (que no tiene que ser el que nos acaba de presentar).
Los asesinatos son bastante cutres y poco imaginativos. Hay varios realizados con espadas y sables, un par de decapitaciones (que al producirse de noche casi no se ven) y uno en que sustituyen el contenido de una colchoneta por un grupo de clavos (este es el más interesante).
Las interpretaciones son malas hasta decir basta. Los diálogos son totalmente absurdos y algunos incluso surrealistas. A destacar el que se produce entre el policía y el director del instituto que paso a reproducir:
- Hola, soy el inspector Halliday.
- ¿Inspector Halliday?, no parece irlandés.
- Soy libanés.
- Parece italiano.
- Y usted parece libanés.
¿Qué es esto? Esta conversación es más propia de los hermanos Marx que de una cinta de terror. Durante la hora y veintisiete minutos que dura el metraje hay más.
No me voy a parar en la dirección de los actores, el montaje y otras cuestiones técnicas porque no vale la pena. Si acaso destacar la musiquilla muy disco cutre de los 80 pero que hace gracia y el baile de graduación con la gente girando alrededor de los músicos con patines que no tiene precio (así eran los 80).
Ante tal cantidad de despropósitos surge la pregunta de si vale la pena perder el tiempo con ella o no. Pues si, ya que con todos los defectos que tiene es muy entretenida. También hay que contar lo que te puedes reír en los diez minutos finales. Imaginaros al asesino en una habitación toda llena de espadas, hachas y demás armas blancas de gran envergadura ¿y qué coge para blandir contra su rival? Un cuchillo de caza PERO DE NO MÁS DE 10 CM DE LARGO. Posteriormente la protagonista escapa y vemos a ambos en una ridícula carrera (con flashback a la escena en la que se ve como murió Laura). La película termina con una pelea cuerpo a cuerpo entre la protagonista y el asesino más propia de un par de ancianas reumáticas que de otra cosa y eso que la chica era una experta soldado del ejército americano. Tampoco hay que despreciar las caras que ponen ambos. Totalmente humorístico.
En resumen, película mala donde las haya pero agradable de ver como la mayoría de esa época. Como curiosidad comentar que hay un pequeño papel para Linnea Quigley, una de las reinas del género, y que aparece Carmen Argenziano , uno de los clásicos secundarios del cine americano.
Área de Descanso (2006) – John Shiban

Fallida película de terror dirigida por John Shiban, conocido guionista al que se le deben algunos de los mejores episodios de las series Expediente X y Sobrenatural.
La cinta nos cuenta la historia de una joven que se escapa de casa de sus padres junto a su novio para dirigirse rumbo a California. En el camino paran en un área de descanso y cuando ella regresa del servicio descubre que su pareja a desaparecido. Posteriormente se verá perseguida por un psicópata que se dedicará a torturarla y más tarde intentará matarla.
El guión sin contar con una historia especialmente original, tiene un desarrollo bastante interesante. Lo malo es que contiene una serie de comportamientos absurdos por parte de los personajes (como que la protagonista se dedique a emborracharse teniendo a un asesino esperándola fuera) o lo incompresible que se que se va volviendo la trama a medida que avanza el metraje.
Los personajes que aparecen, que no son muchos, no están suficientemente definidos e incluso algunos como la familia de la caravana, no se sabe muy bien que pintan en la trama. La interpretación de los actores no pasa de correcta, especialmente la protagonista cuya papel da para más. Además de ella, el único que tiene un poco de relevancia en la historia es el policía de carretera cuya actuación tampoco aporta nada especial.
Es importante señalar que si no fuera por algunas escenas gore verdaderamente fuertes, pensaría que se trata de un telefilm. Estos golpes de efecto están bastante conseguidos, todo hay que decirlo.
En resumen, película que aun logrando mantener cierto interés no aporta nada nuevo al género. Además de que, debido a lo extraño de su guión, comienza como la típica cinta de psicokiller para pasar, posteriormente, a tierra de nadie. Así, te deja la sensación de haber perdido el tiempo una vez terminada. Recomendable simplemente como curiosidad.

